Cuatro embarcaciones mecas iniciaron ayer la explotación del wakame
25 abr 2019 . Actualizado a las 12:10 h.Las algas se han puesto de moda en la ría de Arousa. De ello tiene la culpa la cofradía de A Illa, cuyos mariscadores de recursos específicos decidieron hace años explotar un recurso que entonces no resultaba fácil de comercializar, pero para el que han logrado trazar un camino de futuro. «Empezaron no 2011 sacando 11.000 quilos no ano, e agora andamos polas trescentas toneladas», recordaba hace unos días el patrón mayor del pósito isleño, Juan Rial Millán. En A Illa, hay quince embarcaciones con pérmex para explotar algas, y pronto habrá dos más, lo que da una idea de como una aventura que empezó para «diversificar o traballo da confraría» en general, y del sector de recursos específicos en particular, ha ido creciendo ganando protagonismo.
En A Illa llevan mucho camino andado. De hecho, parte de las algas que extraen -ellos trabajan ya con varias especies- llevan el sello ecológico, lo que permite que alcancen mejores precios en el mercado. Pero hay otras cofradías que acaban de empezar su recorrido. En O Grove, cuatro embarcaciones salieron ayer por primera vez a la busca y captura de wakame, una especie que se destina fundamentalmente a la industria de la alimentación.
En Cambados, siete barcos del sector de recursos específicos tienen permiso para extraer algas. Empezaron a hacerlo el mes pasado, y hasta ahora la experiencia está siendo positiva. «Está indo bastante ben. O tope está en 250 quilos por día, e nestes momentos estanse collendo ben», según explica el biólogo del pósito, José Carlos Mariño. «Observamos que había bastante demanda para este produto, así que se fixo unha avaliación do recurso, de que especies tiñamos e en que cantidades, e este ano decidimos empezar a explotar ese recurso como unha forma de complemento para o sector da navalla», señala.
De momento, los mariscadores de Cambados y de O Grove se ciñen al wakame. Pero en A Illa ya trabajan con otras especies. En lo que llevamos de año, han subastado en la lonja más de 125.000 kilos, que han generado un valor en primera venta de 107.000 euros.