El Concello ha retirado ya una delante del colegio Valle Inclán y cortará otras en San Vicente
23 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.O Grove ha sido uno de los últimos municipios de la comarca arousana en los que se han dejado sentir los efectos de la plaga del picudo rojo. Pero hace ya tiempo que este temido escarabajo llegó a la localidad e infectó a buena parte de las palmeras. Ahora, el Concello ha dado un paso más para retirar aquellos ejemplares en los que ya no hay nada que hacer. Es el caso del que se ubicaba en la rotonda del colegio Valle Inclán. Hace ya unos días que los operarios la han talado, y la misma suerte correrán otras palmeras de la localidad que están enfermas, como las ubicadas en San Vicente.
Explica la concejala de Medio Ambiente, Ángeles Domínguez, que los recursos del Concello para luchar contra esta plaga son escasos y limitados. Además, cada tratamiento tiene un coste muy elevado, de ahí que el grupo de gobierno haya decidido centrar sus esfuerzos en salvar aquellos ejemplares más emblemáticos de la localidad. Es el caso del palmeral que se ubica en el acceso a la isla de A Toxa, donde sí que se están tomando medidas para evitar que la plaga del picudo haga estragos. También se está tratando el ejemplar que se ubica en las inmediaciones de la casa de Don Jacobo y otra que se ubica en la carretera de O Conde. «Son das máis antigas que existen no municipio», explica Domínguez.
El resto de palmeras que existen en la localidad no tienen tanta antigüedad, ni ninguna característica especial que haga que merezca la pena el esfuerzo por salvarlas de la plaga de este escarabajo. Así que el Concello ha decidido comenzar a cortarlas, ya que cuando enferman se convierten en un peligro para los viandantes, pues en cualquier momento puede caer una de sus ramas a la calzada. Por eso se tomaron medidas, en primer lugar, con la que se ubicaba justo delante del colegio Valle Inclán, pues esta es una zona muy transitada. También se ha talado otra que había en la isla de A Toxa, más concretamente, en las inmediaciones de la aldea comercial. En breve, explicó Domínguez, se talarán también otros ejemplares que se encuentran en la misma situación, como algunos ubicados en la parroquia de San Vicente.
Los árboles de O Corgo
Por otro lado, el Concello ha iniciado también la retirada de los árboles de la plaza de O Corgo afectados por las obras de desdoblamiento de Beiramar. Finalmente, Domínguez explicó que los técnicos tienen la esperanza de que alguno de estos ejemplares pueda salvarse. Así, aquellos que sufran menos daños durante la retirad serán trasladados al Monte Central. «É unha zona de terreo fértil na que poden volver a crecer», argumentó la edila.