La cofradía de O Grove prepara a sus buzos para explotar las algas

Rosa Estévez
rosa estévez O GROVE / LA VOZ

O GROVE

El pósito organiza un curso para dar a conocer las especies comerciales con vistas a empezar este año a trabajar ese recurso

11 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Dispuestos a ampliar el número de especies que pueden capturar sus socios, los responsables de la cofradía de O Grove han puesto sus ojos, este año, en dos nuevos productos. Uno, el más exótico, es el pepino de mar. Los mariscadores que se dedicarían a su extracción han mantenido ya una reunión con los compradores interesados en adquirir ese producto y han acordado sacar una serie de muestras para ver si vale la pena, o no, lanzarse a explorar esa vía comercial. Por otro lado está una alternativa que, en Arousa, ya resulta menos exótica: el aprovechamiento de algas. En A Illa los mariscadores de recursos específicos llevan años trabajando con este producto, y desde O Grove parecen dispuestos a seguir esa exitosa estela. Así que la cofradía está, en estos momentos, a la espera de que la Xunta tramite los permisos que habilitarán a varios socios para esa faena.

La burocracia tiene sus tiempos, pero el sector no se puede permitir esperar de brazos cruzados. Mientras no llegan los pérmex, la cofradía ha decidido ofrecer formación a los candidatos a participar en la extracción de algas. Así que el próximo lunes empezará un curso de aprovechamiento de algas en el que participarán un total de 25 personas -aunque no todas obtendrán el pérmex-. Conocer las distintas especies, cómo se cogen, cuales son los usos que se les pueden dar, son algunas de las cuestiones a las que se pretende dar respuesta con este ciclo, que forma parte de las actividades que se van a realizar al amparo del proyecto Lonxanatur. Se completará la formación con una visita a una empresa que se dedica a la comercialización de este producto, que poco a poco se va abriendo paso en los mercados más próximos.

En marzo seguirá la actividad formativa ofrecida desde la cofradía. En este caso con talleres con los que se pretende concienciar a quienes viven del mar, y a todo aquel que esté interesado en la cuestión, sobre la contaminación de la ría y sobre los residuos que llegan a ella.

Un recurso que el año pasado dejó 127.000 euros en la lonja de A Illa

Hace unos años, el colectivo de recursos específicos de A Illa de Arousa decidió apostar por las algas. Entonces, la idea podía parecer irrealizable. Pero el tiempo ha dado la razón a quienes quisieron confiar en un producto cargado de posibilidades de futuro y cuya presencia en los mercados resultaba aún anecdótica. El año pasado, los miembros de la agrupación de recursos específicos de A Illa facturaron 127.160 euros procedentes de la venta de algas. El argazo, la correa, la lechuga de mar y el golfo son las especies que llegan al puerto isleño en cantidades más que relevantes. Los precios medios oscilan entre el 0,50 euros por kilo de argazo, hasta los 0,79 pagados por el golfo.