La presidenta de la Diputación prometió volcarse con esta cita gastronómica y aseguró que ideas como la bienal de escultura pueden extenderse a otras localidades de la provincia
13 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.O Grove entero -y ahí no caben distinciones políticas- ha proclamado una y otra vez que la suya es una fiesta que repercute más allá de los límites de O Bao. Y que, precisamente por eso, el del Marisco es un certamen que debería ser mimado por las Administraciones de todos los tamaños y de todos los colores. Ayer, la presidenta de la Diputación, Carmela Silva (PSOE) recogió ese guante. Durante su primera visita oficial a un recinto del que ha disfrutado muchas veces, señaló que la Festa do Marisco «supera con moito o ámbito da provincia de Pontevedra, de Galicia e mesmo de España». «No noso caso, é un elemento de atracción turística moi importante», dijo, así que Diputación y Concello «nos temos que sentar para facer un plantexamento global de apoio a este certame».
Ese apoyo puede llegar de muchas maneras, por muchos caminos. «Nestes tempos de crise hai que apostar pola imaxinación, polo talento», dijo Silva. «O apoio económico non é o único camiño de colaboración», reiteró. Hacía esas declaraciones nada más rematar el acto de entrega de premios de la bienal de escultura al aire libre que, cada dos años, se hace coincidir con la fiesta. La organización de este certamen fue posible, había dicho José Cacabelos, gracias a la financiación aportada por el organismo provincial. Y a la presidenta de este le ha encantado el destino que se le ha dado a ese dinero. «Estou moi sorprendida por esta iniciativa da bienal de escultura, que permite que a arte saia á rúa. Paréceme unha idea moi interesante e exportable a outros concellos da provincia», señalaba tras haber entregado el premio a la ganadora de este año, la búlgara Snejana Simeonova.
Seguro que hay más cosas que O Grove puede exportar, y que también habrá ideas susceptibles de ser importadas en próximas ediciones por la fiesta meca. De todo ello se hablará en las conversaciones prometidas entre Diputación y Concello. Unos encuentros en los que se escuchará a todo el mundo, pero en el que la última palabra la tendrá el alcalde. «O protagonismo nestas cousas ten que ser para aquelas persoas que foron elixidas polos seus veciños para dirixir as súas vilas e as súas cidades», señaló Silva.
Jose Cacabelos asegura tener claro lo que quiere: seguir enriqueciendo la fiesta gastronómica con «actividades culturais, actividades artísticas, máis disciplinas artísticas na rúa, música». Un amplio abanico de acciones que deberán conducir a la Festa do Marisco a un nuevo nivel. Este año, pese a la premura con la que se organizó la cita, los satélites culturales que han girado en torno a ella han sido todo un éxito. Y ese es el camino que el gobierno local de O Grove parece dispuesto a seguir.
Cacabelos defiende la figura de los patrocinadores y apela a los empresarios locales
La Festa do Marisco que se acaba de despedir no es, aún, la fiesta que quiere el nuevo gobierno local. El ejecutivo que preside Cacabelos desembarcó en el consistorio en junio, y tuvo el tiempo justo para organizar el evento. Aún así, ha habido cambios. El alcalde, empeñado en que la fiesta deje de ser un agujero en las arcas municipales, ha buscado patrocinadores y ayer anunció que, de cara a próximas ediciones, seguirá trabajando en esa línea. También intentará buscar una mayor implicación del empresariado local y, especialmente, de aquellos sectores que más se benefician del éxito de un certamen «de doce días e que move a máis de cen mil persoas».
Queda un año por delante para ir atando cabos. El primer paso será analizar el resultado de los cambios que ya se han introducido en el certamen que ayer dijo adiós. Y parece que el balance no podría ser más positivo. «Tanto no tema dos patrocinios externos, como o cambio no modelo de contratación dos voluntarios ou en que temos unha festa moito máis respectousa co medio ambiente», dijo Cacabelos. Mención aparte para el programa musical articulado alrededor de la fiesta y que tuvo como platos fuertes a Panorama, Loquillo, Sés y Treixadura. «Nese terreo -decía ayer Cacabelos- hai que recoñecer o mérito da concelleira de Turismo, Enma Torres, que apostou por esa idea que, evidentemente, e malia todas as críticas iniciais, foi un éxito. Todos os concertos tiveron moitísima xente, e iso era do que se trataba».