Un refugio canino de primera en Meis

La Diputación ha realizado mejoras en las instalaciones de la Caan, creando una zona de maternidad, reformando el hospital y dando un lavado de cara a las instalaciones


meis / la voz

«O Centro de Acollida e Protección de Animais é xa unha referencia en benestar animal». La frase la pronunció ayer la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, tras recorrer las remozadas instalaciones del refugio de Armenteira. En los últimos meses, en esas instalaciones se creó una zona de maternidad, se reformó la zona de hospitalización, se eliminaron jaulas y se realizaron trabajos generales de mantenimiento. En resumen, un «cambio radical» que dejó más que satisfecha a Silva.

Las obras acometidas permitieron crear una zona de maternidad, con estancias diseñadas para perras preñadas, o recién paridas, además de para cachorros de corta edad que lleguen hasta el centro. Ese espacio cuenta con todas las comodidades. «Os animais teñen todas as condicións, como chan radiante, sistemas de ventilación e un deseño confortable e seguro para os cachorros», señaló la presidenta de la Diputación, que se encargó de acomodar en sus nuevas dependencias a unos pequeños recogidos en Vilanova y Meis, y a una familia recogida en Rodeiro.

También se ha tocado la zona de hospitalización, ampliando el espacio disponible, y en la clínica se creó una sala de rayos y un nuevo quirófano. También se eliminaron las jaulas de la zona de cuarentena y se amplió la zona de esparcimiento. «Era duro ver aos animais en gaiolas», reflexionaba ayer Silva.

Las instalaciones de Meis son un referente en toda la provincia: son cincuenta los concellos de Pontevedra que se benefician del servicio que presta la Diputación de Pontevedra. Porriño y Ponteareas son los dos últimos municipios en incorporarse a este servicio. «Cada vez hai máis concellos que confían no Caan, e iso amosa o bo facer que hai aquí. Hai confianza e credibilidade no traballo que se desenvolve dende aquí», señaló Silva.

La presidenta de la Diputación, que durante su visita estuvo acompañada en todo momento por el veterinario jefe del centro, José Luis Pedreira, aprovechó la ocasión para hacer un balance de los primeros siete meses del año. En este tiempo, y según los datos aportados por el organismo provincial, se ha registrado un «incremento notable das adopcións que se están a producir, pero tamén no problema do abandono, que continúa na provincia».

Comenzó Silva hablando de las buenas noticias: hasta julio, 275 canes encontraron un hogar. «Son os mellores datos, e se se segue como ata agora, poderemos pechar o ano con 500, batendo o récord do pasado ano, cando houbo 466». Hay una cifra que merece ser reseñada: hubo 85 adopciones antes de la irrupción del covid-19 y del estado de alarma, nueve durante el confinamiento, y 181 desde que se retomaron los procedimientos a partir del once de mayo.

Las familias que han crecido con la integración de algún perro de la Caan son, mayoritariamente, de la provincia de Pontevedra. Pero hay casos en los que el viaje de los canes es mucho más largo, llegando a Castilla y León, Asturias, Cataluña, Andalucía, Madrid y Navarra.

Esa es la cara buena de la realidad del Caan. Pero también hay una cara mala, «unha mala noticia, que é que segue a haber moitos abandonos», en palabras de Carmela Silva, que se declara «indignada; abandonar a un animal é un acto de xente cavernícola, pouco avanzada e pouco desenvolvida».

Los datos hablan de que este año, entre los meses de enero y julio, fueron recogidos por el Caan un total de 693 animales -323 antes del estado de alarma, 99 durante el confinamiento-. Del total de animales recogidos, aproximadamente la mitad pudieron volver con sus propietarios.

«Hubo un repunte de adopciones, pero ya pasó», dice la protectora de Vilagarcía

Las protectoras de Vilagarcía y Cambados trabajan a destajo para dar una oportunidad a los animales que encuentran abandonados. Ambas asociaciones esperaban que el confinamiento hubiese servido para espolear valores como la empatía y la humanidad, pero «está claro que no hemos aprendido nada», según apunta la cambadesa Olga Costa. Aunque quizás a menor ritmo que otros años, siguen apareciendo perros abandonados. «Durante el confinamiento hubo mucho interés por adoptar animales. Cuando pasó todo, hubo un repunte de solicitudes, pero ya pasó también», indica Ángeles Cifuentes.

Por suerte, en estos momentos, las instalaciones no están, ni mucho menos, al límite de sus capacidades. En Vilagarcía, donde el censo de perros ha llegado a alcanzar los 230 ejemplares, andan ahora por los 190. En Cambados, la salida en las últimas horas de varios animales hacia sus nuevos hogares también ha aliviado la situación. En la villa del Albariño indican que durante la cuarentena trabajaron a destajo, porque eran muchos los perros que se encontraban vagando por las calles. «Muchos tenían pinta de haber sido perros que sus dueños tenían en fincas y que debieron escapar, o los invitaron a que lo hicieran», explica Olga Costa. En Vilagarcía, lo que les llama la atención es la «gran cantidad de llamadas por perros extraviados que hemos recibido este año, especialmente durante el confinamiento». En muchos casos, a la hora de buscar a sus propietarios se encuentran las protectoras con un problema: que los datos que encuentran en los chips están atrasados. «Por eso es importante que la gente actualice esa información».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Un refugio canino de primera en Meis