Final feliz para los valientes del Bamio

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

CATOIRA

MONICA IRAGO

El equipo cadete, que empezó la liga con diez chavales, deja de competir en precario con el fichaje de una promesa marroquí

12 ene 2017 . Actualizado a las 05:05 h.

«É o final a unha bonita historia». Y no le vamos a quitar la razón a su autor. Sergio González, el coordinador del C.D. Bamio y entrenador del equipo cadete del club, daba ayer por concluida su larga lucha de más de cuatro meses por dotar al conjunto vilagarciano del suficiente número de jugadores con los que competir dignamente. No, ni mucho menos, pensando en ganar un título de Liga en el que nunca pensaron en una entidad que prima la educación, deportiva y humana, por encima de la competitividad. Sí buscando evitar que los partidos se convirtiesen en un calvario para unos preadolescentes que tras aplazar su primer encuentro de la temporada, tuvieron que debutar siendo solo diez en el campo del Chispa, donde perdieron a la media hora de juego a un compañero al partirse un brazo. Ayer, en partido aplazado en su día con el Xuventú Sanxenxo (1-3), el colista del Grupo 8 de la Segunda Autonómica Cadete se alineó en el Campo Mari Paz Vilas de Bamio con catorce jugadores.

Dos meses largos de burocracia

Hace dos meses el C.D. Bamio podía alinear por vez primera un once completo. Desde entonces ha logrado atraer a otros tres chavales más a sus filas. El último, Hamza. Una gran promesa del balompié marroquí, que el pasado mes de septiembre se afincó en Catoira, completando la reunificación familiar emprendida por su padre, emigrante en España desde hace diez años.

«Botamos dous meses e medio recompilando todo o que nos pedían na Federación. Foron 23 documentos. O máis difícil de conseguir foi a partida orixinal de nacemento, que houbo que traducir», relata Sergio González. «É absurdo», se queja el coordinador del C.D. Bamio, «hai que demostrar por activa e por pasiva que o rapaz non vén aquí polo fútbol. Se estivera federado en Marrocos non podería terse federado aquí sendo menor de idade». Una traba que el técnico no comprende para clubes modestos como el suyo.

Por lo demás, la satisfacción rezuma en las palabras de un hombre empeñado en darle la oportunidad de jugar a chavales quizá no dotados de una habilidad extraordinaria para la práctica del fútbol, pero con tanto derecho como cualquier otro a competir. «Os resultados son o de menos», recuerda González; «pero con 14 xogadores xa podes facer cousas». Sobre todo pensando en la próxima temporada toda vez que, apunta el entrenador, «os nosos rapaces son cadetes de primeiro ano, e catro infantís, e o 80 % dos equipos da nosa liga teñen maioría de cadetes de segundo ano nos planteis». Los valientes del Bamio ¿convertidos en equipo revelación?».

La recompensa a un club con una filosofía ajena al mercado

En su afán por rodear a sus valientes de compañeros con los que poder mirar al banquillo sin encontrarse un triste vacío, Sergio González lanzó a finales de septiembre un S.O.S. a los clubes próximos y al mundo en general. Pidiendo jugadores que quisiesen venir a un club tan atípico como atractivo. En el que el menosprecio a la competitividad como valor absoluto del deporte de formación se acompañaba del mimo al jugador. Pagándole tanto la ficha como la indumentaria, cuando hoy son una rareza los clubes que no les cobran a los niños, hasta 250 euros al año en la comarca, afirma González. El Bamio les da incluso la oportunidad de sacarse un dinerillo con la venta de rifas. Y lo más importante, postulando por encima de todo la igualdad como primer mandamiento, concediéndoles a todos los mismos minutos en el terreno de juego al término de la temporada. Sin importar «se saben xogar ou non», recalca el coordinador.

González se lamenta de que «agás un par de rapaces, o resto son nenos que botan outros clubs. Cando os responsables de organización dun club cren que un rapaz non ten nivel para estar no seu primeiro equipo, deben facerlle un oco no B, e se non o teñen, falar cos pais, e ofrecerse a buscarlles outro club. Non dicirlles só ti non serves», denuncia.

La publicación de la historia de los valientes del C.D. Bamio tuvo su respuesta no solo en las sucesivas incorporaciones de futbolistas. También en la aparición de empresas que se prestaron a ayudar al equipo cadete. Desde la mismísima Orquesta Panorama, hasta un patrocinador que quiere mantener el anonimato y que le regaló al plantel plumíferos y chuvasqueros, pasando por el Supermercado Día de Catoira, y las empresas de Bamio Combrey y Mecalpo.