¡VAYA BICOCA!

CARLOS GARCÍA BAYÓN

CATOIRA

20 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Estos días los vivo como un personaje de Macondo, aquel que llevaba a rastras huesos de los antepasados, pues yo cuelgo al cinto, en bolso de plástico, mis micciones. Resulta que dados los actuales tiempos convulsos y rebeldes, se me han sublevado para no ser menos algunos órganos de esos que estudian los urólogos. Se lo cuento a un amigo que me visita y contesta donoso y sarcástico que es mejor llevar sobre el cuerpo bolsas con meos que cuernos sobre la frente como parece ser moda de muchos personajes actuales. Quevedo ironizaría: «Sabed, vecinas,/ que mujeres y gallinas/ todas ponemos,/ unas cuernos y otras huevos». El caso es que se sienten muy felices con la decoración frontal y andan por ahí mostrando los apéndices en lo alto como si luciesen la corona con que hicieron emperador a Carlomagno. Por cierto que también estos días, revolviendo cajones, doy con una fotografía descolorida en la que me veo al lado de Otero Pedrayo y Castroviejo formando un grupo casi militar por lo tiesos, ilustrados los tres de cuernos. Pero no piensen putadas. Es testimonio de una romería vikinga, báquica y pantagruélica en Catoira, tocados con los cascos normandos y sus cuernos. Pero los cuernos de que mi amigo habla son otros, son cuernos que se retratan y publican en revistas, se negocian y dan de comer, beber y vestir a sus amos con generosidad y esplendor. ¡Vaya bicoca!