Blancas, rojas o azules, las rosas reinan en los mercados de flores para Difuntos

La Voz CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

MARTINA MISER

Aunque el crisantemo sigue teniendo un protagonismo especial en estas fechas, cada vez más gente busca alternativas: «Quieren lo diferente, la novedad»

30 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante unos días, los cementerios están llamados a cobrar protagonismo en el día a día de los vivos. Se avecina la jornada que el calendario consagra a recordar a los difuntos, a los que ya no están. El día de comprar flores y de tomarse un tiempo para recordarlos ante sus tumbas. En localidades como Cambados y Vilagarcía, se organizan desde hace años mercados en los que se pueden adquirir ramos, centros o flores sueltas con las que engalanar los camposantos: coloridos mensajes contra el olvido. Y parece que las ventas, este año, marchan viento en popa. Ayer, en Cambados, Merchi Pacheco no ocultaba su sorpresa ante lo bien que había ido la mañana. «Vendimos muy bien; tuve que ir a cargar otra furgoneta con más flor, porque ya me iba quedando poca cosa», relata. Y esto no ha sido más que el comienzo, ya que el grueso de las ventas se concentra, así lo dice la tradición, entre hoy y mañana.

Para engalanar las tumbas, Arousa parece sentir cierta predilección por las rosas. «Las blancas son un furor; las rojas también se venden muy bien», cuenta Merchi, que suele apostar por reforzar la oferta de esta especie, que en sus variedades más comunes se vende a dos euros. Es el mismo precio al que se podían adquirir ya el año pasado: la inflación no afecta a los muertos, al menos en su día.

Pero no todas las rosas son rojas, o blancas. Ni todas cuestan lo mismo. En el mercadillo de Cambados se venden también flores con espinas y pétalos azules, o malvas. Son productos más especiales, más raros, y también más caros: cada flor cuesta cuatro euros. «Pero para lo caras que son, se venden muchísimo», cuenta Merchi. Y es que, también a la hora de honrar la memoria de los muertos, «la gente quiere lo diferente, la novedad... Y si puede pagarla, ¿por qué no la va a llevar?».

Pero la memoria no siempre tiene los bolsillos llenos. Y por eso, en esta época del año, si hay una flor que nunca falta es el crisantemo: hermoso, elegante y colorido, tiene también el atractivo de un precio bien ajustado. Crisantemos se encuentran en una cantidad de variedades que parece infinita: da igual si hablamos de tamaño o de colores. «El crisantemo sabes que siempre va a salir, siempre», cuenta Merchi Pacheco.

El anturio

Entre la reina espinada y el rey humilde surgen otras alternativas que también van ganando espacio y ampliando el catálogo de flores que adornan los camposantos durante este puente entre octubre y noviembre. Este año, como ya pasó en los últimos, crece el interés por el anturio, una planta muy resistente que, si se cuida mínimamente, promete mantener la flor durante todo el año. «El anturio es lo que más aguanta y cada vez hay más gente que lo lleva», cuenta Pacheco.

Las flores son un elemento imprescindible en la celebración de Difuntos. Habrá quien piense que son solo flores y que lo que importa, de verdad, es la memoria. Y es cierto. Pero a través de ellas también hablan de eso: a veces de recuerdos, a veces de olvido, a veces de lucha contra la desmemoria. Como los ramilletes de flores silvestres que, cada año, manos anónimas depositan en tumbas en las que el tiempo ha borrado los nombres y las fechas para liquidar el pasado.