La taberna Triana (Cambados) ha conocido todas las fases de la pandemia del coronavirus. El local fue de los primeros en abrir sus puertas tras el confinamiento en mayo, supo lo que es trabajar solo con terraza, tuvo que recurrir al ERTE, vivió las mieles del verano, en noviembre hubo de conformarse con atender solo pedidos por encargo y ahora recibe la noticia más esperada. Cambados pasa a nivel medio alto de restricciones, lo cual le permite volver a abrir el local a sus clientes. Vasi es de los que ve el vaso medio lleno. «Hay que tirar para delante».
-Supongo que contento...
-Cuando oí la noticia no me lo creía. Ya estábamos bastante mentalizados de que no abríamos, poder trabajar será como ir de vacaciones.
-¿Tiene el local preparado para esta nueva etapa o toca improvisar?
-Quizá quitemos alguna mesa, pero está todo preparado porque en la barra ya pusimos una mampara al principio de la pandemia y también cambié un par de ventanas para poder tenerlas entreabiertas y que corra el aire.
-¿Cómo fueron estos dos últimos meses?
-Tuvimos que trabajar solo con la terraza, y me considero un privilegiado porque tengo diez mesas (el 50 % de su capacidad) mientras otros están sirviendo con nieve... Claro que hace mucho frío, pero en las fechas de Navidad, los días 24, 25, 31 y 1 hubo gente que salió a tomar un vinito. Hay que aprovechar al máximo.
-¿Cómo está siendo el comportamiento de la clientela, cumple las normas?
-Siempre hay alguno que pasa de todo, pero si los hosteleros nos imponemos, el cliente respeta las reglas. Aunque la hostelería no tiene culpa. Yo hago todo como tiene que ser, tengo gel, distancias y desinfecto las sillas cada vez que se levanta alguien, cosa que no hacen ni en los centros de salud ni en los autobuses.
-¿El cliente habitual es fiel?
-Los que piden para llevar a casa son los de siempre y la gente es muy valiente, viene incluso con frío, sobre todo público joven, que aguanta más.
-El Triana incluso instaló una carpa en la zona de terraza...
-Sí dos, para parar el viento, y nos denunciaron por tapar un lateral, así que puse unos setos.
-¿Qué gasto le supone este extra?
-El alquiler de las carpas, 500 euros al mes, y los setos, ciento y pico euros cada dos semanas.
-¿Cómo afronta el futuro?
-Supongo que en verano se abrirá un poco más la manga, pero yo creo que tendremos que seguir este año con restricciones, ojalá me equivoque.