Vivimos rodeados de plástico. Lo hay en el coche, en la ropa, en los productos de limpieza, en la calle... Cada familia consume una media de cinco bolsas a la semana y en España se generan cien mil toneladas anuales de este tipo de residuo. El problema es que mucha de esta basura no se recicla y acaba en los montes o en el fondo del mar, donde tienen que pasar quinientos años para que se elimine. Esos datos los facilitó ayer la profesora de la Escuela de Minas de Vigo, Belén Díaz, en el transcurso de una charla que ofreció en el instituto Francisco Asorey de Cambados. La docente destaca la importancia de este tipo de iniciativas para concienciar a los más jóvenes sobre la necesidad de eliminar el mayor volumen de plásticos posible porque, ¿es posible vivir sin plástico? «Más que imposible, inviable, pero aun así hay gente que lo intenta usando utensilios de madera y tejidos naturales. Lo que hay que procurar es hacer un consumo responsable de los plásticos y responsabilizarse de ellos», comenta la experta. «Lo preocupante es ver a niños en el parque tirando plásticos al suelo por eso estas charlas son importantes».