¿Cómo es aire que respiramos? Para responder a esa pregunta, una estación recogerá muestras a diario en el muelle de Pau
01 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La capa de ozono ha pasado a formar parte de nuestras vidas. La contaminación amenaza con quebrar ese escudo natural que nos protege de los rayos ultravioletas desde la estratosfera, pero el ozono también lo hay a ras de suelo, el troposférico, y es preciso tenerlo controlado. Si los índices de esta molécula se disparan, nuestra salud corre peligro y es aconsejable tomar precauciones como no hacer demasiado ejercicio o evitar la exposición al sol.
De vigilar el aire que respiramos se encarga la Rede Galega da Calidade do Aire de la Xunta, que mide a diario los parámetros de ozono y de partículas como dióxido de nitrógeno y de azufre, monóxido de carbono o benceno mediante docenas de estaciones distribuidas por la comunidad autónoma. En la ría de Arousa no había ninguna, hasta ayer. Una unidad móvil se ha instalado en el muelle de Pau (A Illa), donde permanecerá hasta el 30 de septiembre para recoger muestras diarias de aire. La captación se realiza a través de un aparato colocado en el techo del vehículo y se filtra a una serie de aparatos instalados en el interior, que están conectados a la central, donde los técnicos verifican y calibran los resultados. Esos datos todavía recorrerán muchos kilómetros. De Santiago viajan al Ministerio de Medio Ambiente, en Madrid, y de ahí al departamento europeo que coordina y vela por la salud del aire en el continente.
Del verde al morado
Datos como los que se recogerán a partir de hoy en A Illa se vuelcan en la web de Meteogalicia, desde donde cualquier usuario puede consultarlos. De verde a morado, pasando por amarillo y rojo, se mide el número de moléculas de ozono que se concentran en el ambiente.
La experiencia indica que no hay motivo para preocuparse. «En Galicia hay una calidad del aire óptima», según explicaba ayer en A Illa la técnico de validación de la calidad del aire, Catalina Rodríguez. De hecho, el último morado que tiñó la web de Meteogalicia data de hace un par de años, correspondió a Vigo y el episodio no tuvo consecuencias graves.
En Galicia todavía se está lejos de situaciones extremas como las que se viven en las grandes capitales, que obligan a restringir la circulación de vehículos por culpa de la contaminación o, como ocurre en Tokio, a usar mascarillas para caminar por la calle. Si en Galicia estamos bien, todo apunta a que los valores que se recogerán en el corazón de la ría Arousa seguirán esta línea, o mejor ya que en A Illa ni hay grandes industrias ni demasiados escapes que contaminen el ambiente.
En el Concello están «encantados» con que se haya elegido este enclave para realizar estas mediciones, según indicó ayer la concejala de Medio Ambiente de A Illa, Gabriel Freiin Von Hundelshausen, y no se descarta que, en el futuro, se instale una estación de carácter fijo.
El aire, además de analizarlo, hay que cuidarlo, por eso la red pública va a aprovechar la presencia de su unidad móvil en A Illa para impartir charlas divulgativas dirigidas a los estudiantes.