La Policía Nacional investiga las pintadas que han vandalizado el castro de Alobre

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Las pintadas afectan tatno a los muros del castro como a su entorno
Las pintadas afectan tatno a los muros del castro como a su entorno Martina Miser

El Concello de Vilagarcía recuerda que ya se consiguió identificar a los autores de un incidente similar que ocurrió en el año 2006

10 mar 2026 . Actualizado a las 12:09 h.

El Concello de Vilagarcía ha decidido actuar tras los recientes actos vandálicos registrados en el castro de Alobre, el espacio arqueológico más importante del municipio. El gobierno local ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional para que se investiguen las pintadas realizadas en el recinto y se identifique a los responsables, con el objetivo de que puedan responder ante la justicia por los daños causados.

Además de esta denuncia formal, el consistorio ha puesto en marcha otras medidas para evaluar la magnitud de lo ocurrido. Entre ellas se encuentra el encargo de un informe técnico que permita calcular el alcance de los desperfectos y elaborar un proyecto de restauración de los muros afectados. Desde el gobierno municipal se confía en que, una vez identificados los autores, estos tengan que asumir los costes de la reparación.

Aunque desde el Concello se insiste en que se trata de un incidente aislado, el ejecutivo local lamenta profundamente lo ocurrido y considera que estos comportamientos evidencian una preocupante falta de respeto hacia el patrimonio y hacia la historia de la ciudad. En palabras del propio gobierno municipal, «aínda tratándose dun feito puntual, o goberno local lamenta a falla de civismo e de respecto ás raíces da cidade».

La situación recuerda a un episodio similar ocurrido hace ahora dos décadas. Durante la Semana Santa de 2006, un grupo de jóvenes —todos menores de edad— protagonizó varios actos vandálicos en el mismo recinto. En aquella ocasión, los autores llegaron a derribar parte de un muro del castro justo cuando se realizaban excavaciones arqueológicas destinadas a poner en valor el lugar, además de realizar diversas pintadas en diferentes puntos del yacimiento. Los daños provocados entonces fueron valorados en 18.000 euros. Gracias a la investigación llevada a cabo por la Policía Nacional, los responsables fueron identificados y el caso pasó a la Fiscalía de Menores. Finalmente, los padres de los implicados tuvieron que hacerse cargo del coste de la restauración.

A pesar de estos precedentes, desde el gobierno municipal destacan que la inmensa mayoría de los ciudadanos sí respeta este espacio histórico. Por ello, el Concello ha querido aprovechar esta situación para hacer un nuevo llamamiento a la responsabilidad colectiva y al cuidado del patrimonio común. «O seu coñecemento é a mellor acción de prevención de actos como os desta fin de semana», resume Ravella.

Un yacimiento único en el noroeste peninsular, con 20.000 piezas recuperadas

En los últimos años se han impulsado diferentes iniciativas para estudiar este enclave único en el noroeste peninsular, así como campañas educativas dirigidas a los centros escolares del municipio. La más reciente se celebró el pasado mes de octubre y permitió acercar a los estudiantes a la historia del lugar y a la importancia de su conservación.

El castro de Alobre, considerado el origen histórico de Vilagarcía, estuvo habitado aproximadamente entre el siglo I antes de Cristo y el siglo III de nuestra era. Las investigaciones realizadas han puesto de manifiesto su relevancia estratégica y comercial durante la antigüedad. A lo largo del tiempo se han descubierto numerosos elementos de gran valor histórico, como una ara romana, una necrópolis o diversos objetos hallados en excavaciones realizadas durante el siglo pasado.

Las campañas arqueológicas más recientes han permitido recuperar cerca de 20.000 piezas, algunas de gran interés histórico, artístico y etnográfico. Entre los hallazgos más destacados se encuentra también un hipocausto, un sofisticado sistema de calefacción utilizado en la época romana, así como un amplio espacio que funcionó como concheiro y que aporta información sobre la prolongada ocupación del asentamiento.

Asimismo, las últimas prospecciones realizadas en un solar cercano a un supermercado han sacado a la luz nuevos elementos relevantes, como la puerta del castro orientada hacia el mar y una cetárea destinada al procesamiento de productos marinos. Todos estos descubrimientos confirman la enorme importancia arqueológica del enclave y refuerzan la necesidad de protegerlo.

Por ello, desde el Concello subrayan que la defensa y conservación de este patrimonio debe ser una responsabilidad compartida por toda la ciudadanía. Conocer su historia y comprender su valor, insisten, es la mejor manera de evitar que hechos como los ocurridos este fin de semana.