Más de un centenar de personas se concentraron en una protesta que recorrió las calles de la ciudad con motivo del 8-M
08 mar 2026 . Actualizado a las 21:44 h.El morado volvió a ser el color de moda en Vilagarcía. Alrededor del mediodía, más de un centenar de personas se dieron cita en la Praza de Galicia para participar en la concentración celebrada con motivo del 8-M, Día da Muller. Allí estaban las responsables de O Soño de Lilith con sus tambores, las Feministas de Catoira y las ecofeministas de Greenpeace, entre otras entidades, para poner voz«ás mulleres que sufren as consecuencias do sistema patriarcal», como leyeron en el manifiesto final. Antes, recorrieron las calles de la localidad coreando consignas como «estamos fartas de ser asasinadas» y regresaron a la Praza de Galicia para dejar claro que «a única posición feminista é a paz».
Además de las correspondientes pancartas, las manifestantes portaron carteles violetas en los que se podían leer frases como «un orgullo ser mujer», «queremos ser libres» o «lume ao patriarcado». Proclamaron que iban a «queimar o sistema xudicial por machista e patriarcal» y se mostraron «contra a guerra, contra o capital». Se acordaron también «das que non están», en referencia a las víctimas de la violencia machista, y se mostraron «fartas de ser asasinadas». Por último, aseguraron que aquellos que las temen es «porque non lles temos medo». Al son de los tambores, y de sus cánticos, partieron de la Praza de Galicia para recorrer Alcalde Rey Daviña y la avenida de A Marina.
La protesta regresó de nuevo a la plaza de Galicia, donde tres representantes leyeron un manifiesto con el que quisieron representar a todas las mujeres que sufren las consecuencias del sistema patriarcal, pero también recoger el guante de todas las que lucharon antes que ellas por los derechos del colectivo femenino. Dejaron claro que el actual sistema de trabajo era «incompatible coa vida» y consideraron «intolerable que realizar un traballo esenciai se retribúa cunha vida precarizada», en referencia a los cuidados que las mujeres proporcionan en el hogar.
Se mostraron, además, contentas de que el proyecto de Altri no vaya a salir adelante y recordaron que, en lo que va de año, una mujer ha sido asesinada a manos de sus exparejas cada cinco días. Además, dos niños fueron víctimas de la violencia vicaria. También se refirieron a los casos de acoso que siguen apareciendo en organizaciones políticas y mandos policiales, «porque as respostas que están dando as autoridades son decepcionantes». Apostaron por la educación como única forma de acabar con el machismo porque «falar de feminismo na escola é promover os dereitos humanos». Y se acordaron también de todas las mujeres y niñas que están siendo víctimas de guerras y otros conflictos, como las que viven en Palestina, Afganistán e Irán. «A única posición feminista é a paz», concluyeron mientras los presentes volvía a corear «non á guerra».