Paradela se prepara para su Pasión

La Voz MEIS / LA VOZ

AROUSA

Varios participantes en las representaciones presentaron el programa junto a la alcaldesa, Marta Giráldez.
Varios participantes en las representaciones presentaron el programa junto a la alcaldesa, Marta Giráldez. MARTINA MISER

Meis presenta el programa de su Semana Santa, que ha salido adelante pese a un encontronazo previo definido como «unha riña de familia»

07 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En Paradela (Meis), un centenar de personas trabajan con ahínco en los preparativos de la Semana Santa. En este tranquilo rincón de O Salnés, la Pasión se vive así,con pasión, recreando los últimos días de Cristo con un respeto ceremonial por una tradición consolidada. Tanto, que todo lo que envuelve a esta Festa de Interese Turístico puede generar agrias discusiones «propias dunha familia». Este año, los preparativos de la cita empezaron así, envueltos en unas discusiones que, felizmente, han quedado atrás. Ahora, cuando quedan apenas unas semanas para la gran cita, un amplio equipo de personas de la parroquia, apoyadas por gente de localidades próximas como Vilagarcía o Barro, dan los últimos retoques, realizan los ajustes pendientes y pulen los últimos detalles para que todo salga a pedir de boca. La cuenta atrás oficial ha comenzado este viernes, con la presentación, en el Concello, del programa.

Como podrán imaginar, las representaciones sacras de Meis no tienen mucho margen para la innovación argumental. Como señalaban sus artífices durante la rueda de prensa, «non imos cambiar a historia». Así que la agenda resulta inamovible. Arranca el 29 de marzo, Domingo de Ramos, con la escenificación de la entrada de Jesús en Jerusalén. La plaza de Outeiro se transformará por unos instantes en la ciudad santa. Desde ella partirá la procesión.

La siguiente parada, tal y como manda la tradición, será el 2 de abril, Jueves Santo. A las nueve de la noche, en el atrio de la iglesia, se celebrará la Última cena, seguida de una procesión y de la escenificación del momento de la captura de Jesús y del juicio del Sanedrín.

Al día siguiente, Viernes Santo, se gritará «acción» dos veces. Las dos veces, dando paso a escenas cargadas de un simbolismo y una gran potencia visual. Por la mañana, a las once, será la escenificación de las últimas horas de Jesús, seguida del Via Crucis hasta el Monte da Croa, donde tendrá lugar la crucifixión. Por la noche, a partir de las nueve y media, se celebrará el desenclavo, seguido de la procesión del Santo Entierro. Son, sin duda, los momentos más intensos de la Semana Santa de Paradela, capaces de reunir a miles de personas en esta pequeña localidad de Meis.

El Sábado de Pascua solo se desarrollarán los actos litúrgicos propios de la fecha. Pero al día siguiente, a las doce y media, se escenificará la Resurrección de Cristo, con la que se pondrá el punto y final a un proyecto que moviliza a toda una parroquia, pero en el que el protagonismo recae, lo quiera o no, en Gabriel Magariños Vega, que pese a tener nombre de arcángel encarnará a Jesús. Decidió asumir ese reto por dos buenas razones. La primera, para retomar el contacto con una representación de la que ya había formado parte siendo niño. La segunda, para cumplir el deseo de su abuela materna.

A estas alturas, Gabriel parece estar tranquilo, disfrutando del camino. Se ha aprendido sus diálogos sin mayores problemas y ahora se aplica en poner en la interpretación todo el sentimiento que debe llevar incorporada. Para ello no hay otra receta que ensayar, ensayar y ensayar. Por preparar, se prepara hasta la crucifixión. «Mais que nada para que cando levantan a cruz, non che dea impresión. Hai que acostumbrase á sensación, e gañar confianza en que nos vas caer cara adiante», dice. Quien haya visto el levantamiento de la cruz en el Monte da Croa se puede imaginar el vértigo de quien va amarrado a los palos. En Paradela, muchos de los participantes en la Semana Santa, hombres y mujeres, quieren probarlo durante los ensayos. «Tamén hai quen quere probar os latigazos», comenta Herodes.