Carcoma, desniveles, escasa accesibilidad y dos caídas con resultado de fractura en un instituto de 72 años
AROUSA
La AMPA del IES Castro Alobre de Vilagarcía presenta un informe ante Educación que alerta de graves problemas de deterioro y falta de actualización en el centro
15 feb 2026 . Actualizado a las 18:19 h.Antes de su entrada en funcionamiento, el 11 de septiembre de 1954, cualquier enseñanza de tipo medio en Vilagarcía dependía de la oferta privada o de la capacidad de cada alumno para trasladarse a Santiago o a Pontevedra. El actual instituto Castro Alobre representa, por lo tanto, una parte fundamental en la mejora de las condiciones educativas, ya no solo para la capital arousana, sino también para el conjunto de la comarca, en un tiempo que no destacaba, precisamente, por sus bonanzas. A punto de cumplir 72 años, las instalaciones necesitan una revisión a fondo. Algo que parece indudable, a la vista del informe que la asociación de madres y padres de alumnos del centro acaba de presentar ante la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e FP. Se trata, alertan las familias de los estudiantes, de «problemas de seguridade que motivan unha situación de inquedanza e urxencia».
La nómina de averías, desperfectos y deficiencias comienza por la obra que en el 2024 dotó de accesibilidad al pabellón polideportivo y afectó al terraplén preexistente. Carece de muro de contención y el terreno se desmorona, privado de sistema alguno de recogida y evacuación de las aguas, con un desnivel en su parte superior que en algunos puntos supera los 3,5 metros. Las puertas de acceso al edificio de la ESO son demasiado pesadas y no cuentan con un sistema antipánico de apertura hacia el exterior. Para evitar riesgos, permanecen abiertas en todo momento, con lo que ello implica en invierno en cuanto a eficiencia energética. El perímetro de la pista deportiva exterior, que sí está protegido por un muro en dos de sus cuatro lados, ofrece un talud muy pronunciado. Tanto alumnos como profesores tienen prohibido acceder a esa zona de desnivel, que necesita un vallado.
El pabellón merece un tratamiento aparte. Para alcanzar las puertas de emergencias es preciso salvar otro desnivel de diez centímetros, que en caso de estampida, subraya la AMPA, fácilmente provocaría episodios de caídas y aplastamientos. No hay escaleras de acceso para las gradas interiores, y las exteriores carecen de pasamanos.
La accesibilidad está ausente de la casa del conserje, del escenario del salón de actos, de la cafetería y de la zona de departamentos, mientras que en el edificio de la ESO no existe aseo adaptado. Canalones atascados, ventanas fijas, una red de saneamiento deficiente que vomita su contenido a la avenida Juan Carlos I en caso de avería o la carpintería carcomida de la zona de administración completan un preocupante balance ante el que la asociación no oculta su profundo malestar.
Rotura de clavícula y fractura de brazo por dos caídas
La AMPA recoge en su informe dos accidentes recientes, cuyo origen se relaciona directamente con los problemas de seguridad: la caída de una limpiadora desde las gradas del pabellón, con el resultado de una clavícula fracturada, y de una alumna, que se rompió un brazo en las escaleras de las gradas exteriores, que carecen de pasamanos. En el IES Castro Alobre estudian este curso más de setecientos escolares.