La noche de Joseph en Arousa: bateas en tierra, la fachada lateral del colegio A Lomba por los suelos y un coche rescatado en una pista inundada

La Voz

AROUSA

Martina Miser

Los servicios de emergencias no paran de atender incidencias derivadas del paso de una borrasca que ha causado anegamientos, desprendimientos y apagones en toda la orilla sur de la ría

27 ene 2026 . Actualizado a las 16:04 h.

Los servicios de emergencias de Arousa están recibiendo, a estas horas de la mañana, un sinfín de llamadas. A medida que abre el día, se van haciendo visibles los estragos que ha dejado a su paso Joseph. «Son moitas cousas pequenas; afortunadamente non houbo nada grave», dicen desde los distintos servicios que controlan el territorio entre O Grove y Pontecesures. La mayoría han tenido una noche de constante trabajo, con ramas caídas sobre las carreteras, cableado suelto, vallas publicitarias desplomadas, contenedores desplazados y hasta cabinas telefónicas desplomadas -en O Grove, la de la parada de taxis está fuera de servicio-. En las bases de emergencias se han atendido también las llamadas de decenas de personas, alarmadas por los apagones que se registraron en varias localidades de la comarca: Pontecesures, Catoira, Valga, Meis, Cambados...

En Vilagarcía, Emerxencias retiró dos árboles caídos en O Vento y un andamio que se fue a tierra en Blanco Amor. La Rúa do Pazo, en Rubiáns, está cortada por la caída de varios árboles que dañaron farolas y el tendido eléctrico. También se registraron desprendimientos de fachadas en Castelao y Rosalía de Castro. En el colegio de A Lomba se soltó una de las planchas de la fachada lateral, lo que ha obligado a reordenar las entradas y salidas del centro. Desde la Consellería de Educación indican que «se moveron uns ladrillos e iso provocou o desprendemento dunha plancha», y que esta misma mañana han acudido al centro operarios «para inspeccionar o edificio e proceder a asegurar o que sexa necesario».

Escenas similares se reprodujeron por toda la comarca. En la zona de Vilanoviña los bomberos tuvieron que auxiliar al conductor de un coche que se había adentrado en una pista inundada y que acabó atrapado por el agua: cuando esta llegó a la altura de las ruedas, el vehiculo se detuvo. Desde Bombeiros do Salnés indican que la vía en la que se produjo este incidente estaba cortada y convenientemente balizada con señales de peligro y cintas bien visibles. Pero un exceso de confianza llevó al hombre a obviar todas esa señales y seguir un camino que creía conocer bien. «A xente ten que saber que se unha estrada está cortada é por algo», dicen desde el parque comarcal.

En Catoira se produjo otro accidente relevante, ya que un vehículo colisionó con un eucalipto que había caído sobre la carretera de Vilagarcía, cerca ya del límite con la capital arousana. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales.

En cualquier caso, en toda la comarca hay un estado de prealerta generalizado en aquellas zonas por las que discurren cursos de agua, ya que están al borde del desbordamiento. Ocurre en el Umia, donde los bomberos están pendientes de las viviendas de la zona. En Valga, Protección Civil está especialmente atenta a lo que pueda ocurrir en las zonas en las que el Ulla suele salirse de su cauce.

En el mar las cosas no están mucho mejor. Varias bateas se han soltado durante la noche y han acabado tanto en la zona de Tragove, como en el puente de A Illa. Además, varios flotadores de mejilloneras han aparecido en diversos puntos de la costa, hasta donde llegaron arrastrados por la fuerza del mar y del viento.