Un carballo cargado de simbolismo que luce en el monte de A Toxa para unir a O Grove con Bélgica y Alemania
AROUSA
Refleja la unión de los estudiantes del IES Monte da Vila, el instituto alemán Oberstufen-Kolleg de Beelefield y el belga Sant Niklaas
28 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.A Toxa fue ayer escenario de una comunión muy emotiva con la naturaleza. El acontecimiento, plantar un roble, que de manera simbólica refleja la unión de los estudiantes del IES Monte da Vila, el instituto alemán Oberstufen-Kolleg de Beelefield y el belga Sant Niklaas. Se trata de la primera piedra de un proyecto medioambiental que pretende dar muchas alegrías, y en el que también está implicado el Concello de O Grove.
La iniciativa, mediante la que el alumnado investiga sobre el terreno la resiliencia de distintas especies, sirve también para darle un contexto histórico. Así lo habían anunciado los alemanes la primera vez que recalaron en O Grove con este proyecto, buscando el simbolismo que proporcionaron ejemplares tan conocidos como el ginkgo biloba que sobrevivió a la bomba de Hiroshima. Este primer ejemplar que ya luce en el monte central Joaquín Álvarez Corbacho es un símbolo muy significativo en Europa, y así lo explican los estudiantes mediante una leyenda que puede verse a la entrada del que desde hoy será un lugar obligado de visita en la parcela municipal. Representa, señalan, la firmeza, la vida y la comunidad. «Sin embargo en Alemania fue objeto de abuso ideológico en el siglo XIX, especialmente durante el nacionalsocialismo, como símbolo de pureza y fuerza nacionales», relatan. Y es que el proyecto da una gran importancia a recordar correctamente las culturas, y al papel de los árboles como portadores de símbolos.
Así que el ejemplar sigue cargado de historia que invita a reflexionar, algo que precisamente manifestaron los estudiantes europeos sobre el terreno ante la mirada del alcalde, José Cacabelos, que también fue partícipe de la conexión creada en el lugar, pues entre las huellas que lucen al pie del árbol, una por cada centro educativo, se encuentra también la del regidor que ayer plasmó como señal de compromiso y agradecimiento a esta iniciativa.
En un contexto tan internacional, en el que el lenguaje para comunicarse fue el inglés, el regidor hizo lo propio y pronunció un discurso a los presentes, incidiendo en la importancia que esto supone para el Concello, y subrayando la necesidad de hablar del pasado, el futuro, la democracia y la solidaridad.
Más allá de los resultados que pueda arrojar el proyecto, que serán relevantes en el futuro para ver cómo se comportan las especies en un contexto de cambio climático, lo de ayer arroja otra conclusión a través de las enormes raíces de colores que acompañan al roble: una unión emocional que quedará en A Toxa de manera perenne.