Último concierto en Galicia de lendakaris muertos
14 sep 2025 . Actualizado a las 10:23 h.Quizás es porque el camino de vuelta es más complicado que el de ida. Porque cuando te vas a ir entiendes que total da igual y cuando estás llegando tienes más hambre. Ayer se vivió uno de esos momentos en el Revenidas. Un grupo —un grupo no, un grupazo—, que ya ha encarado el camino de vuelta, que sigue llevando a miles de personas a sus bolos, pero que parece que ya es todo un por favor, —que si la hora, que si la gente que no baila, que si...—_y otro que acaba de aterrizar y lo disfruta. Y que si tiene que hacerse un Gayoso o un Lito Panorama o un «follow the leader» se lo hace porque aún se lo están pasando bien sobre el escenario. Ese puede ser un resumen de lo que sucedió ayer en el Revenidas.
Allí saltaron Lendakaris Muertos y se hicieron un pedazo de bolo. No se le podía pedir mucho más porque fueron muy profesionales. Interacción con el público, todos los clásicos de carrerilla, un sonido espectacular... ni un pero si no fuera porque, a continuación —La Duendeneta mediante y se hizo corto el impás— fue el turno de Monolius Dop. Y ahí surgió el alma.
«Imos ser más punkies que Lendakaris», dijo Ula antes de empezar el segundo tema. Y eso es imposible, pero sí que pusieron a todo el mundo a bailar con esas «baladas», que hablan de tantas cosas. Porque si las letras de Lendakaris siguen teniendo vigencia tantos años después, las de Monolius Dop no son menos importantes: hasta tienen temas profilácticos en común.
Monolius se pegó un bolazo que puso a todo el mundo a bailar, que hasta se hizo corto y Lendakaris no trajo ni al oso panda ni al perro de Echenique. Ni siquiera se cargó Aitor una gaviota.