Rogel anuncia que devolverá los emblemas del Arousa «para no perjudicar económicamente al club»

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

El primer socio expulsado en los 77 años de historia de la entidad critica lo que califica de doble moral y ensañamiento hacia su persona. Advierte a Manolo Abalo de una querella por injurias de no retractarse y blande una sentencia que anula parte de los nuevos estatutos de la sociedad arlequinada aprobados en el 2019

01 may 2023 . Actualizado a las 20:31 h.

Pasadas las nueve de la noche del jueves, Francisco Vázquez Rogel perdía su condición de socio 1.788 del Arousa. Por primera vez en los 77 años de historia de la entidad, los miembros de la asamblea arlequinada, máximo órgano soberano del club, acordaban la expulsión del mismo de uno de sus integrantes. Con el apoyo unánime de los 97 socios que ejercieron su derecho al voto tras la exposición y el debate sobre la propuesta de la directiva de Manolo Abalo, Rogel fue castigado con la máxima sanción posible por la comisión de una infracción muy grave: haber registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas los emblemas de la sociedad deportiva a nombre de Rogel Capital S.L.U., promotora inmobiliaria de la que es administrador único. Ayer, tras reiterar que «mi intención no ha sido nunca perjudicar al club», el que fue oponente electoral de Manolo Abalo en los últimos comicios a la presidencia del Arousa dio un giro de 180 grados a la postura que había venido manteniendo desde que la directiva de Abalo desvelara un par de meses atrás lo sucedido con el nombre y el escudo de la entidad: «Anuncio que voy a iniciar los trámites para ceder al club, a título gratuito, la marca y el escudo del club para evitar que este incurra en gastos». Sin condiciones.

Antes de la asamblea en la que se acordó su expulsión, Francisco Vázquez había reclamado a la directiva de Manolo Abalo el cumplimiento de una de estas dos condiciones: permitir la práctica de una auditoría externa para conocer el estado real de las cuentas del Arousa, o bien la renuncia de los actuales rectores de la sociedad deportiva arlequinada. Aún considerando todavía necesarias ambas cosas, el desde hace tres días exsocio arlequinado argumenta su decisión de devolver al Arousa la titularidad de sus enseñas «para no perjudicar al club económicamente con juicios». Y es que, de persistir Rogel en su punto de partida, y aún habiendo dos expertos en registro de marcas que se manifestaron públicamente convencidos del éxito de una hipotética demanda del club por la, en su opinión, existencia de «mala fe» en la inscripción, el Arousa debería encarar un proceso que podría costarle unos 1.500 euros, en cálculos de Manuel Alcázar, responsable del bufete Alcázar Patentes Abogados.

Tras indicar que iniciará la cesión de marcas la próxima semana, Francisco Vázquez reiteró que su decisión de registrar los nombres Arousa S.C., Arosa S.C. y su escudo fue un acto en defensa de los intereses del club y una prueba más de la necesidad de un cambio al frente del mismo: «Era inconcebible que un club que se creó en el 1945 no fuera el propietario de su marca y de sus símbolos por culpa de una nueva negligencia de la junta directiva. Detectado ese error, lo inscribí para que no lo hiciera nadie con el ánimo de perjudicar al club». Y frente a las acusaciones de mala fe, recalca: «Prueba de que nunca he tenido intención de perjudicar al club es que desde el 2020 no he hecho nada con la marca ni con el símbolo del club ni he prohibido su uso por parte del club».

La «doble moral de la directiva»

Sobre su expulsión, Rogel declara que: «Llama la atención la doble moral de la junta directiva al expulsarme sin haber perjudicado al club y el ensañamiento al que soy sometido cuando el presidente, Manuel Abalo, fue condenado por haber incurrido en un delito contra el utillero del club —en referencia al caso de José Manuel García Bello—, y como consecuencia de ese delito el club ha tenido que pagar indemnizaciones muy altas». El ya exsocio arlequinado concluye: «Mi lucha es contra la directiva, no contra el Arousa».

«Entiendo que quienes me apoyaban no levantaran la mano en la asamblea»

Rogel repite lo que ya anunció nada más finalizar la asamblea del jueves: «Voy a impugnar mi expulsión para que los tribunales me restablezcan en mi condición de socio». Sobre la unanimidad de la votación en su contra, declara: «Yo entré en la asamblea con votos a mi favor, sin embargo, visto el devenir de las circunstancias, entiendo que esas personas no quisiesen levantar la mano para evitar el enfrentamiento con la mayoría después de la caza de brujas de la directiva contra mí estos últimos cuatro años».

Advierte a Abalo de una querella de no retractarse y blande una sentencia que anula parte de los nuevos estatutos

Horas antes de acudir a la asamblea que acabaría expulsándolo del Arousa, Francisco Vázquez Rogel registró en los juzgados de Vilagarcía la solicitud de un acto de conciliación previo a la interposición de una querella criminal por un presunto delito de injurias graves contra el presidente de la entidad arlequinada. El motivo, el calificativo que Manolo Abalo le habría atribuido en una entrevista en una radio: «Afirmó que soy una persona desequilibrada a la que están sufriendo. Según el diccionario de la RAE, desequilibrado significa ‘Falto de sensatez y cordura, llegando a veces a parecer loco’», señala Rogel.

El calificativo, continúa: «Lesiona mi dignidad, menoscaba mi fama y atenta contra mi propia estima, además de haber sido realizado para conseguir crear una imagen muy negativa de mi persona ante los socios, con el fin de que ratifiquen su decisión de expulsarme del club». Vázquez advierte a Abalo que de no retractarse se querellará para que lo haga por sentencia judicial y le reclamará 12.000 euros «por el daño moral», que donaría a oenegés.

Rogel informa además de que la Audiencia Provincial dictó el 14 de marzo una sentencia corrigiendo parcialmente el auto del Juzgado Número 3 de Vilagarcía que desestimaba su petición de anular la asamblea del Arousa del 26 de diciembre del 2019 y varios de sus acuerdos. La Audiencia declara nulos los artículos 14.2 y 3 de los estatutos del club aprobados en ella. Artículos que fijaban que, en caso de existencia de pasivos financieros pendientes de saldo en el club, los candidatos a la presidencia estarían condicionados por la necesaria autorización de subrogación de la entidad financiera y de un documento de los anteriores avalistas que consientan, lo que «en la práctica limita o condiciona la presentación de un nuevo candidato frente a quien se encuentra ejerciendo la presidencia», reza la sentencia.