Abogados Cristianos denuncia la retirada de la cruz falangista de Vilagarcía
AROUSA
La entidad solicitó el pasado 25 de enero que se paralizaran los trabajos de forma inmediata, algo que la jueza no aceptó
05 feb 2022 . Actualizado a las 16:00 h.Ahora que la iglesia de Santa Baia está a punto de recuperar su aspecto original por las obras de retirada de la cruz falangista que se han llevado a cabo en las últimas semanas, el Concello de Vilagarcía se ha encontrado con que una fundación ultracatólica llamada Abogados Cristianos, con sede en Valladolid, ha presentado un recurso contencioso contra estos trabajos. Aseguran en Ravella que un conjunto laudatorio que dice «por Dios, por España y su Revolución Nacional Sindicalista» es considerado por la mencionada fundación como «un monumento conmemorativo de carácter privado y religioso a las víctimas de la violencia». Y lamentan tener que emplear recursos municipales en responder a esta denuncia, sobre todo, porque las obras cuentan con las autorizaciones tanto de la Iglesia como de Patrimonio.
Sorprendidos se quedaron en el Concello de Vilagarcía cuando recibieron una notificación del juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Pontevedra comunicándoles que habían sido denunciados por la Fundación Española de Abogados Cristianos. Esta entidad entiende que la retirada de la cruz que forma parte del monumento falangista adherido a la fachada de la iglesia parroquial atenta contra la libertad religiosa, contra la Constitución y hasta contra la ley de memoria histórica.
Con estos argumentos, la organización ultracatólica pidió incluso medidas cautelarísimas, es decir, sin conceder audiencia previa al Concello, para paralizar cuanto antes los trabajos que estaba acometiendo la restauradora vilagarciana Iria López. El juzgado no atendió a esta reivindicación, pero sí que permitió que el proceso judicial siguiera adelante. Eso implica que el Concello de Vilagarcía deberá personarse en el proceso alegando algo que considera evidente: «a retirada do monumento conta no só coa autorización da propia Igrexa senón coa de Patrimonio», argumentan en Ravella. Es por ello que el alcalde, Alberto Varela, confía en que la causa sea sobreseída cuanto antes pero, al mismo tiempo, lamenta que tanto el Concello como el juzgado tengan que «malgastar recursos públicos para responder peticións extemporáneas».
Según explican en Ravella, en el escrito presentado ante la Audiencia, Abogados Cristianos justificaba su petición de medidas cautelarísimas por entender que derribar la cruz era un acto «ilegal e inconstitucional». Optaba por resinificar este elemento, es decir, darle un nuevo significado, pues consideraba que esta medida sí «sería respetuosa con la libertad religiosa». Argumentaba también que se iban a causar «perjuicios de imposible reparación a los derechos fundamentales de esta parte» y por eso instaban a la jueza a actuar de inmediato. «Cada minuto cuenta debido a que ya han acotado la zona de la cruz para comenzar con las obras de demolición», asegura el Concello de Vilagarcía que reza la denuncia de la fundación, presentada el pasado 25 de enero.
Con estos argumentos, Abogados Cristianos quería que se le concedieran medidas cautelarísimas, pues aseguraba que lo que se iba a eliminar de la fachada de la iglesia vilagarciana era «una cruz latina y, por lo tanto, un símbolo religioso» que está protegido por la Constitución, la ley de libertad religiosa, la de memoria histórica y hasta por la Convención Europea de Derechos Humanos. Su otro argumento es que la cruz «forma parte de un monumento conmemorativo de carácter privado y religioso a las víctimas de la violencia», añaden en el Concello, donde también recuerdan que en ese monumento falangista había una inscripción que decía: «Por Dios, por España y su Revolución Nacional Sindicalista».
El Concello recuerda que Patrimonio y la Iglesia autorizaron el proyecto
Aunque el juzgado de lo Contencioso de Pontevedra no atendió las peticiones de la fundación para paralizar la retirada de la cruz falangista de la iglesia vilagarciana, sí que ordenó seguir adelante con la demanda. Ahora es el Concello el que debe presentar sus argumentos para responder a las reivindicaciones de la entidad ultracatólica. Aunque la representación legal municipal todavía está ultimando su escrito, su defensa se centrará en recordar que tanto la Iglesia como Patrimonio dieron el visto bueno a este proyecto sin considerar, en ningún momento, que atentara contra la libertad religiosa.
Explica Ravella que, en la autorización concedida por el Arzobispado de Santiago a estas obras se puede leer, textualmente, que «a devandita Comisión Diocesana de Arte Sacra estima pertinente retirar non só as laudas, senón tamén a cruz, deixando a cara da parede como estaba antes da colocación dese monumento conmemorativo». Ante estos argumentos, el Concello concluye que «a opinión da Igrexa, polo tanto, parece non estar moi de acordo coa de quen din defender a quintaesencia de propia igrexa».
Pero es que, además, Vilagarcía cuenta con la autorización de Patrimonio de la Xunta que, apelando a las leyes de Patrimonio de Galicia y al convenio de colaboración entre la Iglesia católica y la Xunta, suscrito en 1985 para la conservación y fomento del patrimonio artístico y documental de la Iglesia en Galicia; autoriza, concretamente, la retirada de las laudas y de la cruz, devolviendo a su estado original la fachada de la iglesia. «O convenio entre Xunta e Igrexa tampouco convence a Abogados Cristianos», concluye Ravella.