Los termómetros superaron los 20 grados en el tránsito del 2021 al 2022
02 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Hasta que una nueva variante del covid llegó para torcernos los planes, este iba a ser el cambio de año de vuelta a la normalidad. De reconquista de nuestros espacios sociales. De tomar las uvas a mediodía, de celebrar fiesta hasta el alborear del primer día del año nuevo. Nada de eso ha salido como estaba previsto. Este fin de año ha vuelto a ser una noche extraña, en la que el primer plato de muchas cenas fueron los test de antígenos que muchas familias realizaron para acudir con cierta tranquilidad al encuentro de sus seres queridos. Mascarillas y toque de non-queda aderezaron la extrañeza de una noche que en las localidades de la comarca de O Salnés, al menos, discurrió apacible.
Muchos jóvenes, visto el percal, habían decidido adelantar la fiesta unas noches, aprovechando las últimas aperturas del año de los locales de copas. De echo, en la noche del 30 al 31 de diciembre, tras el cierre de los pocos locales que optaron por abrir ese día, la plaza del Doutor Carús se convirtió en punto de encuentro para una marea de chavalada vestida de punta en blanco, que, al ritmo de la música que salía de un coche, bailaba y reivindicaba (con mayor o menor acierto) sus ganas de vivir. Igualmente, en la noche de fin de año, muchos jóvenes —y no tan jóvenes— decidieron compartir el tránsito de un 2021 desesperante, a un 2022 que no arranca con buena cara. Pero, al parecer, el único problema que dejó la noche fueron algunas visitas policiales a domicilios donde se habían denunciado excesos de ruido.
De nuevo, el cambio de año ha sido raro, extraño, desazonador. Hasta el tiempo parece haber querido subrayar esa rareza en que vivimos. El 31 de diciembre nos dejó en la comarca unas temperaturas máximas que rondaban los 22 grados centígrados. La mínima registrada se quedó en los 11,7 grados. Las cifras, teniendo en cuenta que hablamos de diciembre, son suficientemente elocuentes. Y más claro queda el mensaje si echamos la vista atrás y miramos lo que decían los termómetros justamente 365 días antes: el 2020 se despidió dejándonos, el 31 de diciembre, con una temperatura máxima de 11,9 grados y una mínima de 3,7.