«La poca ropa de fiesta que se vendió la están devolviendo o cambiándola por jerséis»

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

La sexta ola y las cancelaciones que ha causado impactan en todo tipo de negocios

29 dic 2021 . Actualizado a las 22:37 h.

«Ya casi habíamos vuelto a la normalidad». María Estonllo es el alma de la cadena de peluquerías que lleva su apellido. En sus negocios, el volumen de trabajo estaba, unas semanas atrás, a niveles casi de prepandemia: tras más de un año conviviendo con el covid, tranquilizada por la vacuna, la población comenzaba a retomar las viejas costumbres y los viejos placeres. «Iba todo muy bien, estábamos trabajando de maravilla», recuerda María Estonllo. «Pero ahora llevamos dos semanas con dos o tres anulaciones por día de gente que o está contagiada, o ha estado en contacto directo con algún contagiado, o que le suspendieron la cena... Y estamos bajando otra vez», comenta esta veterana de los cortes y los peinados.

Su caso no es único: todas las peluquerías consultadas por La Voz pintan un escenario muy similar. «Esto no parece Navidad ni nada. A estas alturas tendríamos que tener la agenda llena de citas para fin de año y nada más lejos», comentan en Alma Mater, en Vilagarcía de Arousa. «Temos unha chea de anulacións de última hora; rapazas que ían saír en fin de ano e que por todo isto teñen que quedar na casa e xa non veñen peitearse. E as cancelacións das ceas de empresas tamén se notaron moitísimo»; apunta Marta Martínez, que tiene su peluquería en Meis. En Agar, en O Grove, cuentan una historia muy similar. «Aquí pasamos una temporada larga sin tener casos y habíamos recuperado la normalidad, pero ahora se vuelve a notar el covid. Ayer [el lunes] cancelaron una fiesta en una discoteca y muchas chicas que tenían hora ya han cancelado también».

Martina Miser

Pero los efectos de las cancelaciones de todo tipo de encuentros sociales que ha traído aparejada esta sexta ola del covid-19 no solo se nota en los negocios de estética: las tiendas de ropa también han sufrido esta marcha atrás. Basta darse un paseo por la calle Rey Daviña, en Vilagarcía, para comprobar cómo en las tiendas de las grandes cadenas de moda se suceden las devoluciones de vestidos que habían sido adquiridos para las fiestas. Sobre todo, para las de fin de año.

De esa realidad pueden dar testimonio directo, también, los comercios locales, que, como siempre, sufren el golpe con mayor intensidad. En Coqueta (Cambados) conocen la realidad a pie de calle. Sonia Leiro, la responsable del negocio, afrontó la campaña navideña haciendo un ejercicio de realidad: «Estamos en medio de una pandemia; no esperaba vender como si fuese un año normal porque no lo es», explica. Aún así, había vendido ropa de fiesta para las cenas de empresa que, en buena parte de los casos, acabó volviendo a la tienda sin estrenar. «Lo poco que había salido se devolvió o se cambió por jerséis o por ropa de día», señala. Y lo mismo ocurre con los vestidos y partes de arriba que se habían vendido para fin de año. «Yo ya no traje mucho de fiesta, pero todo lo que tenemos nos lo vamos a comer. Esta semana teníamos que estar a tope con eso, y los pocos vestidos que salieron la gente los está devolviendo. Y yo lo entiendo».