«Estamos agotados psicológicamente»

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Los hosteleros del ocio nocturno, preocupados ante la amenaza de cierre

22 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los hosteleros que tienen su negocio en el ocio nocturno estarán hoy pendientes de que les toque su particular lotería, la que dirimirá, tras la reunión de los presidentes de las comunidades autónomas, si podrán mantener abiertos sus negocios durante las fechas navideñas. En Cataluña ya saben que no y aquello del vecino y las barbas lo tienen muy claro en un sector que, como dice Félix Acuña, presidente de Ahituvi y responsable del Harbour en la zona TIR de Vilagarcía, se ha especializado en incidencias, positivos y pandemias. «Estamos agotados psicológicamente», afirma Acuña, expresando el hastío de un sector que vive bajo la amenaza permanente del cierre.

El gran problema es que esa amenaza llega en la peor de las épocas. «Nosotros, como el comercio, basamos buena parte del año en la campaña de Navidad», explica el presidente de Ahituvi. Y esa campaña está en el aire. Él lo sabe bien. En su establecimiento se comenzó hace ya unas semanas a vender las entradas para Nochevieja y, de repente, el ritmo de venta se ha detenido. «La gente ha dejado de comprar porque no sabe si estarán abiertos los locales el 31 o no», apunta. Y eso lleva de la mano problemas para otros sectores porque subraya Acuña que él, por ejemplo, está aguantando al límite las compras a sus proveedores ante la incógnita sobre lo que va a suceder.

Sostiene Félix Acuña que las últimas noticias que le llegaron desde Santiago apuntaban que la clave para que las cosas sigan igual o cambien, para mal para ellos, tiene que ver básicamente con la ocupación hospitalaria. Pero esa conversación sucedió la semana pasada y desde entonces el panorama se presenta más sombrío.

Un panorama complicado tras unos meses en lo que habían lograd capear el temporal pese al incremento de gastos que les ha supuesto tener que adaptarse a las normas covid. «Estábamos trabajando razonablemente bien», asegura Acuña. Ahora, todo se puede ir al traste de nuevo en el peor momento. Los hosteleros confían en que no sea así, porque más de uno podría, ahora sí, verse obligado a plegar velas y cerrar el local.