La curva del covid parece que ya da un respiro en la comarca de O Salnés

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La incidencia a siete días ha empezado a bajar en prácticamente todos los concellos

28 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Es pronto para ser optimista, sobre todo porque el bum de esta quinta ola ha sido tan explosivo que se ha escuchado por doquier, pero parece que el covid comienza a dar un respiro en la comarca de O Salnés. No en el número de casos activos, que sigue siendo altísimo, pero sí en la aparición de nuevos positivos. Ayer, por fin, la incidencia a siete días en la inmensa mayoría a los concellos de la comarca ha bajado. La excepción la marca Sanxenxo, que tiene un serio problema de salud pública que habrá que ver cómo se ataja en pleno agosto. El comité clínico tiene la palabra, pero su incidencia a catorce días está ya en 2.227 casos por cien mil habitantes.

Al margen del caso sanxenxino, en O Salnés hay ahora mismo tres focos de preocupación. Por un lado, O Grove, donde la incidencia a siete días está en 1.173, con 125 positivos diagnosticados en la última semana. Allí se realizó el pasado lunes un cribado voluntario. Acudieron 687 personas, el 85% de las que habían sido citados, y en el él se detectaron ocho positivos.

Cambados es otro de los concellos que tiene una tasa de casos exacerbada. El dato a catorce días ha escalado hasta los 1.331 casos por cien mil habitantes, pero es verdad que la curva a siete días parece hacer doblegado su pico. Esto no quiere decir que no surjan casos nuevos, solo que la velocidad de aparición ha comenzado a ralentizarse.

El cuarto concello de O Salnés que está en números rojos en lo que respecta al covid es Meaño. Al igual que Sanxenxo, Cambados y O Grove, en el nivel máximo de restricciones, con una incidencia desbocada puesto que se han diagnosticado 77 nuevos casos en las dos últimas semanas en una localidad de apenas cinco mil habitantes. Las buenas noticias son que, también aquí, la incidencia a siete días parece que ha comenzado la encarar la parte descendente de la curva.

Por lo que respecta a Vilagarcía, y al igual que sucede con las localidades vecinas, sigue con una incidencia alta, muy alta, pero con un crecimiento contenido. La incidencia a siete días está en 312 casos por cien mil habitantes -estaba en 326 en la jornada anterior- y son 274 los casos activos. Una situación similar de tensa calma es la que se vive en Vilanova, con 388 a siete días y 757 a catorce, pero también con tendencia a la bajada.

La zona más tranquila sigue siendo la comarca del Baixo Ulla. Allí, ni Pontecesures, ni Valga, n Catoira presentan cifras extremadamente altas. Únicamente la localidad cesureña está por encima de 500, pero en este caso hay que tener en cuenta la pequeña población, que desajusta el dato.