La acción conjunta de un bateeiro y de la cofradía evitaron que un cerquero se fuese al fondo
27 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Si hubiese ocurrido en un puerto más grande, quizás el final de la historia habría sido otro, mucho más dramático. Pero ocurrió en A Illa de Arousa. A las siete de la mañana de este miércoles, un marinero se dio cuenta de que un barco de los que se encontraban en O Xufre estaba demasiado hundido. Enseguida avisó al patrón mayor de sus sospechas, y de inmediato se puso en marcha un operativo para comprobar qué le ocurría a aquel cerquero -el Galaico Segundo, con puerto base en Cambados- por un lado, y para dar con su propietario por el otro.
Lo que le pasaba al barco era que se había inundado. Una tubería que toma agua del mar había provocado que el casco se hubiese llenado de agua. En algunos lugares, la altura de esta superaba con creces el medio metro, cubriendo casi el motor. Afortunadamente, la situación pudo ser salvada gracias a la colaboración de un barco de batea que se acercó para prestar auxilio con su bomba de achique. Desde tierra llegó una segunda bomba de achique en una lancha de la cofradía. El trabajo de las dos máquinas permitió evacuar el agua que se había acumulado en el casco del barco, evitando que este acabase hundido en el puerto.
La historia acabó en un simple susto, aunque probablemente con consecuencias económicas para el propietario del barco, que tendrá que comprobar el alcance de los daños ocasionados por el agua en el motor y en los aparatos que quedaron sumergidos.