El alto riesgo de las imprudencias

Consultamos con un bufete de abogados en qué puede acabar un incidente como el del coche que «voló» en Reyes en Vilagarcía


vilagarcía / la voz

¿Qué se le puede pasar por la cabeza a alguien que decide saltarse un control de la Guardia Civil y emprender una de esas locas huidas que nunca suelen acabar bien? Pues sea lo que sea, quien se vea en esa disyuntiva debería tener en cuenta las consecuencias que le puede acarrear. Consultamos con un bufete de abogados esas posibles consecuencias a raíz del espectacular accidente que ocurrió el pasado fin de semana en Vilagarcía y que acabó con un coche volando una docena de metros hasta acabar en el aparcamiento del Eroski de la avenida de Cambados. Al margen del peligro que representa para su integridad, las respuestas son para que cualquiera que lo intente las tenga en cuenta. La resaca de un accidente como el del pasado fin de semana puede llegar a ser especialmente desagradable e, incluso, acabar pasándola entre rejas. Saltarse un control de la Guardia Civil no es la decisión más inteligente pese a la confianza que uno pueda tener en sus habilidades al volante.

¿A qué pena puede enfrentarse alguien que se salta un control de la Guardia Civil?

Saltarse un control de la Guardia Civil constituye un delito de desobediencia grave a la autoridad, que está contemplado en el Código Penal dentro de los delitos contra el orden público, concretamente en el artículo 556.1, que dice textualmente: «Serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses los que, sin estar comprendidos en el artículo 550, resistieren o desobedecieren gravemente a la autoridad o sus agentes en el ejercicio de sus funciones, o al personal de seguridad privada, debidamente identificado, que desarrolle actividades de seguridad privada en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad». En relación a la pena que se le puede imponer, el artículo del código penal nos da dos opciones y elige el imputado la que considere más beneficiosa para sus intereses. Puede elegir prisión: se suele hacer en los casos en los que el imputado no tiene antecedentes penales. La pena de prisión al no tener antecedentes se le suspende con el único requisito de no volver a delinquir en el plazo de 2 a 5 años.O puede elegir multa: con una cuota diaria en función de la capacidad económica del imputado. Esta última es la que se suele escoger porque es menos arriesgada. El grado de la multa o de la pena depende de la gravedad del delito.

¿Es muy habitual que se produzcan esas huidas o es algo esporádico?

Hace unos años había más. Sobre todo en casos de conductores sin carné, que al ver un control paraban antes del mismo y se cambiaban de posición con el copiloto o incluso dejaban el vehículo solo y se marchaban del lugar. También, si había algún desvío antes del control se metían por él, pero lo que hacía la Guardia Civil era seguirlos, incluso a veces hasta sus casas.

 ¿Aumenta la pena si el conductor huido da positivo?

En estos casos no es que suba la multa, es que están cometiendo otro delito, que sería el de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas/drogas del artículo 379.2 del Código Penal. La pena a imponer sería prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, se impondría la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. En un caso concreto, como el del pasado fin de semana, podría imponérsele también o el delito de conducción temeraria o el de conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás.

En este tipo de casos, ¿asumen los daños las aseguradoras o todo recae sobre el bolsillo del causante del accidente?

Cuando el conductor culpable del accidente conduce bajo la influencia del alcohol, drogas u otras sustancias similares, su seguro obligatorio del automóvil debe pagar siempre al/los perjudicado/s todos los daños y perjuicios (artículo 10 del Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor). Con posterioridad, la aseguradora del causante puede reclamar o repetir a su cliente lo que ha pagado al perjudicado siempre que demuestre que conducía bajo los efectos del alcohol o drogas. Los riesgos cubiertos no serán solo los producidos por el hecho físico del desplazamiento del vehículo sino también todos aquellos que con ocasión del uso propio del automóvil puedan producirse en tanto que integren la noción de riesgo circulatorio

 ¿Se puede acabar en la cárcel por un hecho como el del pasado día de Reyes en Vilagarcía?

Todo va a depender de los delitos que se le impongan. Si se le condena por un delito de desobediencia grave y por un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y drogas, pues como en ambos casos se puede elegir la multa, se escogería esta opción, la pagaría y ya no se le condenaría a prisión.

Sin embargo, si se le condena además por conducción temeraria (en cualquier de las dos modalidades ) en este caso solo hay penas de prisión puesto que no existe la posibilidad de escoger la multar. Llegado a este punto todo dependerá dela importancia de la condena. Si es de menos de dos años, no ingresaría en prisión porque podría pedir la suspensión, salvo que tuviese antecedentes penales. Por el contrario, si fuera de más de dos años la suspensión de la pena (es decir, no ingresar en prisión) ya es mucho más difícil de conseguir.

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