Un delicado «affaire»

Gonzalo Durán abraza una visión muy francesa de O Salnés: «La mancomunité c'est moie»


«Aprés moi, le deleuge». Dicen que fue Luis XV, o tal vez su amante, madame de Pompadour, quien pronunció esta contundente sentencia, poniéndose estupendo en un momento de subidón absolutista. Agárrense bien los machos los que vengan ahí atrás, porque, después de mí, el diluvio, vino a afirmar el hombre que legó el trono francés a Luis XVI, quien, como es bien sabido, perdió la cabeza en su desempeño. Así que algo de razón, por ególatra que fuese, no le faltaba al penúltimo monarca borbón que sentó sus reales posaderas en el palacio de Versalles.

De Gonzalo Durán se conoce su afición por el Reino Unido y Alemania, así como su aprecio por el turista ruso y chino. De Francia, por ahora, el alcalde de Vilanova no ha dicho nada. Pero no es improbable que su comportamiento con respecto a la Mancomunidade do Salnés responda al mismo espíritu que animaba a aquel rey apodado el Bien amado, que a la corona de Francia sumó la de Navarra, además de un par de ducados, como Durán Hermida unía, hasta ayer, la presidencia en funciones del ente comarcal a la alcaldía valleinclanesca que domina con puño de hierro desde hace 24 años.

Después de mí, un sindiós de recursos e impugnaciones. «Pueblo, muero inocente». Así escribió su verdugo las últimas palabras de Luis XVI camino del cadalso. «C’est la vie, mon ami; la mancomunité c’est moie». Absolutamente.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Un delicado «affaire»