Padín padre se toma un respiro tras más de 30 años en la brecha

AROUSA

MONICA IRAGO

Se marcha «muy quemado» por la histórica temporada del Cambados T.M. en la Superdivisión, pero satisfecho por todo este tiempo de trabajo en su club

02 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras Padín hijo echa a volar, su padre y ex entrenador, Ñajo Padín, confirmaba ayer su decisión de dejar la primera línea. Tras más de 30 años como jugador, primero, y en funciones de director deportivo durante la época de gloria de un Cambados T.M. que con él en los despachos, añadió cuatro fases de ascenso a Superdivisión a la que él mismo había coprotagonizado a principios de siglo con una pala en la mano.

«Estoy muy cansado. Y después de la experiencia del año pasado acabé muy quemado», declara Ñajo. «Fue un año muy complicado», no tanto por el descenso, que «era una posibilidad». «Lo que me fastidia», resalta el cambadés, «es la forma en la que se descendió. Con equipos con alineaciones indebidas, otros que una vez sin nada en juego presentaban alineaciones de mierda ante algún rival por la permanencia...». Y aunque asume que «así es el deporte», llegó al punto de considerar que «para hacer las cosas de mala gana, me aparto».

En su balance de todos estos años en la brecha, Ñajo Padín señala que «lo mejor fue haber subido a Súper(división)», en la primavera del 2018, «y lo peor, haber descendido» al final de su temporada de debut en la élite del tenis de mesa español.

Directivo raso sin cometido asignado, pero presto a «echar una mano en lo que me pidan», Ñajo Padín sopesa comenzar a entrenarse de nuevo pensando en participar en un horizonte cercano en las competiciones de veteranos. Mientras, disfrutará del lujo que para un padre es poder ver los estirones de un hijo.