Una casa masónica que cobija 11 kilómetros de documentos

El Archivo Histórico Provincial, si bien guarda principalmente documentación de los últimos seis siglos, lo más antiguo son unas letras musicales del XII


Pontevedra / La voz

Lo primero que llama la atención del Archivo Histórico Provincial de Pontevedra es su fachada. De estilo neoclásico y con estructura de templo romano, dos esfinges guardan su entrada. Es un conjunto de elementos masónicos, una interpretación que se refuerza en el interior del inmueble -imita una casa romana- y en el ático, donde los masones seguramente celebraban asambleas que el maestro de la logia presidía ocupando una suerte de trono al que se accede subiendo tres escalones. Un entorno en el que se exponen una serie de documentos vinculados con la testamentaria de las hermanas Mendoza, epicentro de la conferencia que hoy Chequeoofrecerá Ernesto Vázquez-Rey Farto. Entre los papeles expuestos, el testamento del contraalmirante Méndez Núñez, que, a modo de curiosidad, no llegó a firmar.

Desde 1960, el edificio construido por Eulogio Fonseca entre finales del XIX y principios del XX alberga, probablemente, uno de los archivos menos conocidos de Pontevedra, pero que custodia once kilómetros de documentos. Seis están guardados en el inmueble, mientras que los restantes se ubican en un local alquilado.

A diferencia de otros archivos, el Provincial guarda documentación fundamentalmente administrativa desde el siglo XV hasta la actualidad. De hecho, la más reciente es del 2010 y está relacionada con Tráfico -matriculación de vehículos- y las elecciones. De igual modo, esta institución es depositaria de otros vestigios documentales sueltos más antiguos, como son unas letras musicales datadas en el siglo XII.

Si uno se pregunta por la importancia que estos papeles tienen en el día a día de Pontevedra, baste recordar que el Archivo Histórico Provincial es depositario de, entre sus miles de fondos, el Catastro del Marqués de Ensenada. Pese a datar del XVIII, fue clave tres siglos más tarde para que los comuneros pudieran demostrar la titularidad de los montes donde se asienta la Brilat o el Hospital Montecelo.

Sus fondos los componen en un 80 % documentos estatales, principalmente de Hacienda. El 20 % restante son mayoritariamente legajos autonómicos y un pequeño porcentaje de documentos privados -desde familias, caso de los Bugallal o lo Baeza Buceta, hasta el clero o cofradías, como la de la Virxe Peregrina- y municipales. Entre ellos el centenar de pergaminos que Baiona pidió que les custodiaran cuando estalló la Guerra Civil.

Con una plantilla de quince personas, entre las que se hallan cinco técnicos y la directora Carmen L. Corgo Solleiro, el resto la compone el personal de apoyo. Actualmente tiene que lidiar con dos hándicaps preocupantes: la escasez de personal que cifran en un déficit de, al menos, tres profesionales y la acuciante falta de espacio. Se estima que solo disponen de poco más de medio centenar de metros libres. Para tratar de paliar esta situación y coincidiendo con el Día Internacional dos Arquivos, hoy ha sido convocadas concentraciones a las puertas de estas instituciones, mientras se celebran jornadas de puertas abiertas.

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