La ambiciosa raqueta gallega

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Copartícipe en el pase de España al cuadro final de la Winter Cup Sub-16, Jéssica Bouzas ha empezado a forjar su camino hacia la WTA en la Academia Tenis Ferrer

06 feb 2018 . Actualizado a las 11:06 h.

La selección española femenina cadete conseguía el pasado fin de semana la clasificación para el cuadro final de la Winter Cup, el Campeonato de Europa de selecciones en pista cubierta. Lo hacía con el concurso de la balear Dami Edibson, la valenciana Leyre Romero y la vilagarciana Jéssica Bouzas (24/IX/2002). Inédita en el choque de cuartos de final de la fase de clasificación disputada en Lousada, Portugal, con sus compañeras de equipo imponiéndose en los duelos individuales en el cruce con Gran Bretaña, la participación de Bouzas resultó determinante el pasado sábado en el todo o nada con Italia. En la semifinal que ponía en juego uno de los pasaportes para la final a ocho de Kazan, Rusia, del 16 al 18 de este mes, la arousana desnivelaba la contienda junto a Romero ganando 6-3 y 6-2 el dobles con la transalpinas Matilde Mariani y Lisa Pigato. Era el 2-1 para España, tras el triunfo de Edibson ante Mariani (6-3/1-6/6-4) y el pinchazo de Romero a manos de Pigato (7-5/2-6/2-6). El trío hispano caía un día después 3-0 en la final con la otra selección clasificada, Ucrania, con Bouzas jugando el segundo duelo individual, 6-3 y 7-6(5) frente a Daria Snigur, y de nuevo a dúo con Romero, perdiendo a manos de Lyubov Kostenko y Alina Tsyurpalevych 6-1/3-6/10-5.

La de Kazan será la cuarta cita de Jéssica Bouzas con una selección española. Fija en las concentraciones bienales organizadas por el cuerpo técnico de la Real Federación Española de Tenis desde que era alevín, la vilagarciana ya había participado con 13 años en las fases de clasificación sub-14 de la Winter y la Summer Cup -Europeo de selecciones en pista al aire libre-, entonces sin conseguir pasar el corte. Todo ello, pese a trabajar en un modesto club como el C.T. O Rial de Vilagarcía de Arousa, pulida por el técnico local Daniel Otero Walters.

Con el tenis gallego quedándosele pequeño pronto, necesitada de unas infraestructuras de formación y de apoyo acordes a su crecimiento y desarrollo, quien había sido en el 2015 campeona del Torneo Albert Costa, el Campeonato de España sub-13 oficioso, no dudó un instante cuando surgió la posibilidad de dar un gran salto de calidad ingresando en octubre del 2016 en la Academia Tenis Ferrer en Jávea, Alicante. Ni ella, ni su familia, cuyo apoyo y entrega resultan determinantes en la progresión de una tenista fichada en enero del 2017 por el mayor club de España, el C.T. Barcelona de Rafa Nadal.

Bajo la supervisión directa de Javier Ferrer, hermano de uno de los mejores tenistas españoles de la historia, Jéssica se introdujo de lleno en el ITF Tennis Junior, el circuito para jugadores en edad formativa que sirve de antesala a la ATP y la WTA. La arousana cerraba su primer año en el puesto 293 del ránking internacional, tras ganar tres títulos y jugar otras cuatro finales individuales y de dobles en torneos de grado 4 y 5. Éxitos a los que añadió sus dos títulos nacionales de dobles infantil y cadete encadenados, o el convertirse en el primer jugador en revalidar victoria en un torneo de clasificación para el cuadro final del Mutua Madrid Open, y ganar dos seguidos.

Meterse entre las cien primeras del ITF Tennis Junior es el objetivo de Jéssica este año. Poder jugar ya su primer grand slam sub-18, su ilusión dentro del sueño de llegar a ser tenista profesional.