Municipios de Valencia copian el modelo de O Salnés a la hora de implantar servicios mancomunados

b. c. CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

01 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Que la Mancomunidade do Salnés funciona bien no es solo una afirmación de sus responsables políticos. Fuera de la comarca también tienen esta apreciación, tanto es así, que la toman como modelo a seguir. Tres alcaldes de las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baja del Júcar (Valencia) visitaron ayer O Salnés con el fin de conocer de primera mano la forma de trabajar de esta mancomunidad, con la idea de exportar a su tierra algunas de sus experiencias.

La que más le interesa es la de la escuela de hostelería, que en O Salnés funciona desde hace años con resultados más que óptimos. Según cuentan los alcaldes, en su tierra falta profesionalización en el sector hostelero y una escuela de este tipo podría cubrir esta carencia, además de contribuir a disminuir la tasa de desempleo, que allí es del 28 %. El lugar ya lo tienen. Un molino de agua del siglo XV que fue restaurado y que ahora, por fin, va a tener una utilidad. Pero en O Salnés hay otros servicios mancomunados, como los del suministro de agua, alcantarillado y mantenimiento de vías públicas, sobre los que la delegación valenciana ha tomado también buena nota.

Los regidores valencianos, Óscar Navarro, Chema Peláez y Felipe Hernández, fueron recibidos ayer por el presidente de la Mancomunidade do Salnés, Gonzalo Durán, en las instalaciones de Exposalnés, donde todos coincidieron en su apuesta por el municipalismo y la comarcalización como la mejor solución para prestar servicios a los ciudadanos de la forma eficaz y económica. «No hay que quitar ayuntamientos, hay que comarcalizar», apuntó Durán. «Esta mancomunidad [O Salnés] tiene unas experiencias muy interesantes», señaló Navarro. Y si funciona, ¿por qué inventar más?, reflexionaba ayer otro de los regidores.