Entre el botín sustraído, un tomo de manuscritos de sor Lucía de Fátima
21 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Durante octubre y diciembre del 2014, una pontevedresa se dedicó a arramplar con todo lo que se le ponía por delante en el santuario de las Apariciones. Así se hizo, además de con diversos enseres domésticos y ornamentales, con un tomo de manuscritos de sor Lucía de Fátima, uno de los tres niños que aseguró haber visto a la Virgen en Cova da Iria, así como durante su estancia en el emblemático convento del casco histórico de Pontevedra.
Por aquellas sustracciones, la ladrona fue condenada a un año de prisión como autora de un delito continuado de hurto, pena que acaba de ratificar la Audiencia Provincial. Los magistrados ratifican que, en el momento de llevar a cabo estos hechos, «era consumidora de drogas e tiña unha síndrome de dependencia a opiáceos e a cocaína».
Añaden que, para llevar a cabo estos hurtos, la pontevedresa se aprovechó de que colaboraba con una de las responsables del mantenimiento del templo. De este modo, «tiña acceso no so a zona privada do santuario, senón tamén a parte privada do inmoble», lo que, a la postre, le permitió hacerse con un heterogéneo botín. Así, junto al tomo de manuscritos, sustrajo dos platos decorativos, una caja de herramientas, dos floreros de cristal con el pie de plata y piezas de cristalería de una vajilla, pero también una videoconsola, treinta figuras de muñecos japoneses de colección y piezas de bicicleta.
De nada le sirvió a la acusada alegar que, tal y como falló una sentencia de lo Social, la responsable del santuario le adeudaba más de cinco mil euros derivados de la relación laboral que la Justicia acreditó entre ambas: «O feito de que a segunda (...) lle debese cartos á primeira non autorizaba a esta a, sen máis, cobrar o debido a través da continuada subtracción de diversos obxectos do interior do santuario».