«Que lleve el nombre de una chica es un gran paso hacia la igualdad. Hay mucho machismo», razonó la homenajeada
20 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Bromeaba el alcalde Alberto Varela con las excepcionales vistas que tiene el campo de fútbol de Bamio, desde ya campo Mari Paz Vilas. Lo hacía antes de que comenzara el homenaje a la futbolista del Valencia. Merecido homenaje a quien acumula diez años de fútbol en la máxima categoría y que en su intervención dijo una gran verdad. «Que este campo lleve el nombre de una chica es una gran paso hacia la igualdad. Hay mucho machismo», razonó la vilagarciana. Ese camino ya lo había explorado también el regidor en su intervención cuando subrayó la importancia, la necesidad, de que todos comencemos a explorar esa ruta hacia la igualdad.
Todo esto sucedió en el turno de discursos ante un público en el que se mezclaban los políticos, con representantes de la Fundación de Deportes, amigos y familiares de la homenajeada y deportistas como Pablo Coira o Gustavo César Veloso, que no quisieron perderse la cita.
Fue Alberto Varela quien primero intervino. Lo hizo para destacar lo orgullosos que se deben sentir los vilagarcianos de tener una embajadora como Mari Paz. «Tenemos la suerte de que sea de Bamio», apuntó el regidor.
La homenajeada tomó el micrófono a continuación para expresar lo emocionada que se sentía ante el hecho de recibir un reconocimiento de tal calibre en el campo donde, como ella dijo, «di mis primeras patadas. Para mí todo esto es un orgullo y aún no me lo creo. Me quedará grabado para toda la vida», concluyó.
A continuación, la jugadora -que recientemente aceptó la oferta del Valencia para continuar en la disciplina che una temporada más- procedió a descorrer la tela que tapaba la placa que a partir de ahora luce en el campo Mari Paz Vilas. Luce justo a la entrada, bien a la vista de los aficionados que hasta allí se acerquen. Hubo también un ramo de la flores para la protagonista, que también llegó armada de un presente para el alcalde: una camiseta de su club.
Ya con el apartado institucional a punto de rematar tocaba pisar, por fin, el césped. Lucía espléndido, flamante tras su reciente remodelación. Sobre el terreno de juego llevaban ya varios minutos calentando los jugadores del Bamio y del Atlético Arousana, dispuestos a ser los protagonistas del partido inaugural. Jugaron mezclados los integrantes de ambos conjuntos porque la igualdad también se gana en los pequeños detalles. Hubo foto con los protagonistas antes de empezar el partido y también, por supuesto, saque de honor de la valencianista. A continuación comenzó el encuentro, que Mari Paz vio desde la grada. A pesar de que en un principio se especuló con que la jugadora se vistiera de corto finalmente se decidió que era mejor evitar riesgos. Para qué estropear uno de los momentos más felices en la carrera deportiva de la futbolista con un tropezón inesperado que pudiera emborronar lo que fue un día muy especial.