Las especies de la isla, algunas únicas, se pueden fotografiar, pero no coger
30 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Cortegada es un terreno protegido, pero no solo el territorio, sino también todos los tesoros que guarda. El bosque de laurel, sus árboles, los vestigios de los antiguos pobladores, sus ruinas... Y también sus cogumelos. En la isla, como bien documentaron en su día los expertos de A Cantarela y como dejó retratadas para la posteridad Carlos Encisa, hay especies únicas que no se pueden encontrar en ningún otro paraje de Galicia, algo que está relacionado con el especial microclima de la isla. Hasta seiscientas especies fueron catalogadas, y ahora, con la llegada del mes de noviembre, es el momento de disfrutar de ellas. Pero ojo, a la isla no se puede ir con la cesta de Caperucita. Las setas de Cortegada son para disfrutar, reconocer, estudiar y fotografiar, pero no para recolectar. También están protegidas.
Una de las empresas que trabaja en la divulgación de las maravillas de Cortegada es Alvamar, que ahora invita a los amantes de la micología a visitar la isla para disfrutar de esas seiscientas especies, algunas únicas, en todo su esplendor. Para ello, se han programado dos visitas con salidas desde Carril, una el 14 de noviembre y otra el sábado siguiente, el día 21. Expertos en la cuestión ayudarán a los visitantes a encontrar e identificar los más hermosos ejemplares de setas que atesora la isla desde hace décadas.
El programa se enmarca dentro de las actividades de promoción de Cortegada, uno de los paraísos del parque nacional Illas Atlánticas; el más cercano y, sin embargo, el menos conocido, de ahí que todo esté por descubrir y explorar. De esta manera también se desestacionalizan las visitas a Cortegada, hasta la fecha concentradas sobre todo en los meses de verano.
Los que quieran asistir a la segunda edición de las Jornadas Micológicas en Cortegada podrán identificar en la isla especies comunes de cogumelos que se pueden encontrar en otros lugares de Galicia y de la comarca, como la Lactarius queticolor, la Lactarius vellereus, los Clathrus ruber, la cantarela, los níscalos, o los popularmente conocidos como Pedos de lobo. Pero también de otras especies propias de la isla como la Ramariopsis kunzei, variedad de Deformis, o la Clitopilus scyphoides. Un mundo nuevo por descubrir y un paraíso para los aficionados.
Los jabalíes, sus enemigos
Todo ello con permiso de los jabalíes, que son, junto con la acción del hombre, los incendios o los temporales, los principales enemigos de la riqueza medioambiental de la isla, y sobre todo, de las setas, que como se pudo comprobar en ocasiones, sucumbieron más de una vez a los destrozos de los porcos bravos que, aprovechando la marea baja, acceden a la isla y arrasan con todo lo que pueden, escarban en la tierra y dejan al descubierto los micelios, que son el sistema nervioso de las setas que garantizan su supervivencia.
Pero si los jabalíes lo permiten, y como aperitivo a las jornadas micológicas que en unos días pondrá de nuevo en marcha la asociación A Cantarela, los interesados en acudir a la propuesta de Alvamar no tienen más que reservar plaza en la web www.visitacortegada.com, en el correo electrónico info@visitacortegada.com o en los teléfonos 653516969 o 645567302. La salida desde Carril el 14 de noviembre será a las 15.00 horas, y la del día 21, a las 11.00 horas. El precio es de 15 euros, y como recuerdan los responsables de Alvamar, «¡Recuerda, espacio protegido, llévalas en la foto, no en la cesta!». Y por supuesto, también en el recuerdo.
Los jabalíes son los enemigos de las seiscientas especies que han sido catalogadas
Alvamar organiza dos salidas para reconocer las setas que crecen en el archipiélago