Céltiga y Vilalonga, satisfechos con su intenso empate a 0

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

monica ferreiros

Los dos aspirantes a Tercera regalaron un vistoso derbi solo deslucido por la falta de gol

26 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La ausencia de goles no siempre es sinónimo de aburrimiento en un partido de fútbol. Céltiga y Vilalonga dieron ayer fe de ello, con un empate final a cero que sin embargo dejó razonablemente satisfechos a los alrededor de tres centenares de aficionados de ambos equipos. La intensidad y el alto ritmo de juego desplegado por isleños y sanxenxinos confirmó entre sus respectivas parroquias la sensación de estar ante dos de los más firmes candidatos a copar al término de la presente temporada las plazas de ascenso directo a la Tercera División. Una categoría que el Vilalonga de Antonio Fernández ve un poco más cerca con su marcador en el Salvador Otero y unos terceros resultados que lo consolidan en lo alto de la clasificación con 5 puntos de colchón sobre el Gondomar y 7 respecto a su vecino insular.

La triple ocasión de los dos palos

Al final, el Céltiga-Vilalonga resultó ser un derbi de los de toda la vida. Muy disputado y físico, en el que el balón no dejó de rodar de acá para allá, pero con contadas violaciones de esa frontera psicológica que en este tipo de encuentros de rivalidad geográfica marca la línea de tres cuartos de campo.

Tres fueron, de hecho, las únicas acciones con marchamo de gol a lo largo del encuentro. La primera de ellas, todo hay que decirlo, valió por tres. Viendo adelantado a Iván Parada, Silva transformó una falta en el centro del campo en un intento de derribo del marcador inicial, estrellando el cuero en la madera de la portería celeste. Luis Alberto se quedó el rechace en boca de gol, pero su finalización resultó defectuosa, mandando el esférico al larguero. Y todavía Machu intentó no dejar escapar la ocasión, pero su media volea acabó con la pelota yéndose fuera del terreno de juego.

El Vilalonga, superior claramente en los arranques de ambas partes, tuvo un par de buenas ocasiones para desnivelar el choque en la segunda mitad. Antonio Fernández, que en la primera parte había reservado a Javi Pazos, apostó por él al poco de la reanudación, y el conjunto visitante empezó a generar un puñado de llegadas con el contragolpe como palanca de lanzamiento.

Así fue como Pablo Porta, tras un robo en el centro del campo, y Diego Blanco, en un pase a la espalda de la zaga isleña, se plantaron delante de Marcos Bermúdez. Solo para encontrarse con un cerrajero profesional.

Árbitro: Varela Varela, del Colegio de Vigo, auxiliado en las bandas por Otero Domínguez y Creo Lago. Amonestó a los jugadores locales Jónathan, Luis Alberto y Machu; y a los visitantes Bisti y Aarón.

Incidencias: Unos 300 aficionados en las gradas del Salvador Otero.

Marcos Bermúdez, Janeiro, Carlos, Jónathan (Emilio, min 75), Luis Alberto, Ramón, Machu, Javi (Pablo Baúlde, min 85), Álex Pena (David Falcón, min 55), Silva (Rubén, min 82) y Arias

Iván Parada, Pablo Porta (Alfonso, min 76), Iván Renda, Santi, José, Adrián Campos, Bisti (Adri Rosal, min 65), Diego Blanco, Saúl (Aarón, min 82), Jesu (Javi Pazos, min 51) y Manu

«Ao non poder gañar, empatar está ben. E ante un líder solvente, e coas ideas claras, nós estivemos á altura»

Entrenador del Céltiga

«En todo momento os dous equipos quixemos buscar a vitoria. Víuse un bo encontro, e un resultado xusto»

Técnico del Vilalonga