La propuesta redondelana sometió a un cuadro local extraviado, con un Piscis pitado
05 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.AROUSA: Lucas, Marcos, Juanjo, Cardeñosa (Grégor, min 46), Aitor Díaz, Rivas, Adrián Camiño (Vixo, min 62), Dani Bea (Óscar, min 53), Fran Fandiño, Cabanyes y Hugo Soto
CHOCO: Cortegoso, Yago Vázquez, Saúl, Lucas, Carminati (Pelo, min 66), Xosé (Alberto, min 64), Comis, Fernando, Silva, Hugo Sanmartín (Curri, min 49) y Félix
Goles: 0-1, min 7: Hugo Sanmartín. 0-2, min 20: Silva. 0-3 min 79: Fernando. 1-3 min 84: Hugo Soto (p.).
Árbitro: Julio José Martínez, del Colegio de Santiago, auxiliado en las bandas por Pablo y Anxo Botana Rey. Expulsó al visitante Lucas, que ya tenía amarilla, con roja directa (min 83), y amonestó a su compañero Comis.
Incidencias: Alrededor de 600 aficionados en las gradas de A Lomba.
«Saltaron once al campo. Todos somos equipo». Vaya por delante que es el propio entrenador del Arousa, José Luis Uhía, Piscis, quién se negó a recordar a los ausentes como excusa o siquiera atenuante ante la triste imagen ofrecida por el Arousa en su segunda derrota consecutiva en la presente temporada. Ni las bajas de última hora de Jorge Pérez, reclamado por su trabajo en una grúa en el Puerto de Vilagarcía, ni de Rubén Martínez, aquejado de una gastroenteritis durante la semana cuando le tocaba aprovechar los huecos dejados en las bandas por Eloy y Sylla. El Choco ninguneó al conjunto arlequinado ante el dolor de su ayer sufrida afición. Aquella que no optó por verbalizar su cabreo con la imagen de equipo chico del Arousa pitando al técnico de Portonovo, con incluso algún cántico de «Piscis vete ya». Porque la forma de reducir y someter a sus anfitriones por parte de los hombres de Marcos Montes causó sonrojo, sobre todo en la primera parte. La consecuencia, el ascenso redondelano a la zona de promoción, de la que se cae su adversario.
Hay que darle la razón a Piscis. Después de dos meses y medio de trabajo, todos y cada uno de los integrantes de su plantel forman parte de un engranaje. De una forma propia de construir una idea de juego, independientemente de quiénes de los 21 integrantes del vestuario se encarguen de su defensa práctica sobre el terreno. En ese punto tan solo cabría el debate sobre el impacto de la calidad de cada pieza elegida en el resultado, pero nunca la discusión entorno al fondo de la propuesta.
Y propuesta fue lo que ayer no supo o acertó a presentar el Arousa. Porque tras cinco minutos de toma y daca, en los que el Choco ya había avisado con un disparo envenenado de Silva que Lucas desvió en una gran intervención, el tanto de Hugo Sanmartín inició el proceso de sometimiento al Arousa. Un centro de Yago Vázquez al segundo palo fue rematado a placer de tiro cruzado en el interior del área por el interior que año y medio atrás había sido repudiado por la directiva y, públicamente, la plantilla de A Lomba. Hugo se dirigió a la grada vilagarciana con un gesto de perdón, mientras el plan de Piscis de secarlo con un marcaje al hombre de Juanjo, acompañándolo en un tempranero cambio de banda, saltaba por los aires.
El Choco se hizo entonces gigante, con una presión asfixiante sobre la salida del balón que ahogó al Arousa las pocas veces que tocaba cuero, para dominar cada palmo de terreno con una idea de fútbol diseñada para hacer daño desde cualquier rincón del campo, por dentro o por fuera, pensando y ejecutando con soltura y rapidez. Y mientras, el Arousa achicándose. Partiéndose en dos, con Rivas incrustado 2 metros por delante de la zaga, y Camiño, su par en la medular, arriba.
Silva machacó la moral arlequinada en el minuto 20 con un golazo desde el círculo central viendo a Lucas adelantado. Pero la sensación era de que si no así, el segundo llegaría igual. Con el Arousa acobardado en su campo, facilitando el inicio del juego del Choco por bandas con un desasistido Hugo Soto en la presión, y plano en un ataque sin alas.
La entrada de Grégor y el paso del 4-2-3-1 a un 4-1-4-1 tras el descanso hizo pensar durante 10 minutos en la remontada, con el canterano rozando el gol dos veces. Pero el enfermo volvió para atrás cuando Piscis optó por prescindir pronto de Dani Bea y, sobre todo, de Camiño por Vixo.
El Choco solo tuvo que plegarse bien, y esperar su ocasión de matar el partido, que llegó en el 79. El penalti con expulsión y gol de Hugo Soto solo maquilló la debacle.
Tras el partido Piscis confesaba que «ha sido mi peor trago en el Arousa -ayer cumplía 100 encuentros al frente del banquillo arlequinado-. Nuestro juego, nada. No estuvimos»