«Ponernos de acuerdo ha sido fácil»

El regidor lidera un cuatripartito formado por su propio partido, BNG, PSOE y Sanxenxo Pode, una alianza que puso fin a 16 años de gobierno del PP en la capital turística de las Rías Baixas

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sanxenxo / la voz

El despacho del alcalde de Sanxenxo tiene nuevo dueño desde el sábado, Gonzalo Pita (SAL). Sumó apoyos suficientes para que fuese él y no el popular Telmo Martín quien tomase las riendas.

-Su familia, ¿qué tal lleva llamarle alcalde?

-Tienen que acostumbrarse a esta nueva situación y estoy agradecido por el apoyo y paciencia conmigo, porque les estoy dedicando poco tiempo estos días.

-Y el sábado, ¿qué sintió al tener el bastón de mando?

-Orgullo, emoción, satisfacción e ilusión de llegar a este punto en un Concello tan significativo y en el que me siento orgulloso de vivir y la sensación de haber hecho lo correcto en beneficio de la mayoría de los votantes y de los vecinos que querían un cambio.

-¿Qué tal su estreno?

-Bien, el sábado tuve la misa de san Antonio, fue mi primer acto oficial desde el pleno, aunque la lluvia no dejó salir a la procesión. El domingo estuve en el triatlón y el lunes en una actividad de seguridad vial con escolares.

-SAL pudo haber pactado con el PP o liderar un cuatripartito. ¿Qué inclinó la balanza?

-Yo creo que lo que hizo que tomásemos la decisión de liderar un cuatripartito son las sensaciones que hemos recibido tanto de un lado como de otro. Por un lado, hemos tenido, por el PP, única y exclusivamente conversaciones con Telmo Martín. Y por el otro, las hemos tenido con los nueve miembros que formamos el actual grupo de gobierno. Por lo tanto, yo creo que la sensación, por encima de lo que se podía plasmar en un papel, que al final no deja de ser una declaración de intenciones, es lo que nos hizo decidirnos.

-¿Tuvo que ceder mucho?

-No, yo creo que fue una cosa consensuada. Hubo voluntad desde el inicio de que esto tenía que ir adelante, no entre cuatro partidos, sino entre nueve personas, y en ese sentido estoy orgulloso de que los nueve han estado predispuestos desde un inicio a ceder y a dialogar en cuanto a puntos en que a lo mejor existía algún tipo de diferencia. Dicho lo cual, en cuanto al programa siempre hemos manifestado que son muy similares y ponernos de acuerdo en cuanto al contenido del pacto ha sido relativamente fácil.

-¿Qué criterios se siguió en el reparto de concejalías?

-Básicamente digamos que el conocimiento de cada una de las personas, el aspecto natural de cada uno de nosotros es lo que ha declinado. Maxi [Maximino González] es una persona que le gusta estar en la calle en contacto con el vecino y que le gusta atender a la gente. Nadie discutió que podía ser la persona idónea para llevar Servicios. Lo mismo pasa con Vanesa [Rodríguez], en cuanto a su conocimiento de las leyes y el carácter para ser la encargada del Personal y Seguridad Ciudadana. Y así sucesivamente.

-Telmo Martín insinuó que había gente que dejó el PP por SAL y que estaba deseando volver al Partido Popular. ¿Hay riesgo de descomposición en SAL?

-En absoluto. Yo voy a respetar lo que dice Telmo [Martín], pero nosotros hemos hecho lo que considerábamos oportuno y él tendrá que hacer lo que crea también. Yo intento mirar para el futuro y no para el pasado. Cada uno debe valorar lo que debe hacer en su vida.

-Una de las cosas en las que el PP basó su campaña era que es el único partido que podía garantizar obras como el colegio de Vilalonga o la PO-308, ¿El cuatripartito podrá hacerlo?

-Si tenemos que cambiar algo son las formas de hacer política y esto huele a chantaje. Pero esas promesas son históricas, de esas Administraciones. No me siento en absoluto culpable si no tienen a bien hacerlas. Si a alguien se las tienen que reprochar los vecinos es única y exclusivamente al PP. Nosotros intentaremos poner todos los medios para hacerle ver al Partido Popular que esto es una deuda con los vecinos de Sanxenxo, gobiernen en Sanxenxo o no.

-¿Cuáles son sus prioridades en estos próximos meses?

-Hay varias. Desde luego la regeneración política ya se ha dado, en el momento en que ha habido un cambio de gobierno después de 16 años de un único partido. Pienso que tenemos que ir paso a paso modificando muchas cosas que creemos que se deben cambiar, como es la gestión, la atención al vecino, la transparencia y la cercanía. Y estos son los mensajes que queremos ir trasladando desde ya. Estamos trabajando en aprobar un presupuesto a inicios del 2016, que es fundamental para darnos una estabilidad, porque llevamos con un presupuesto prorrogado desde el 2013.

-¿Alguna otra prioridad?

-Después de estos cambios a nivel de comportamiento, hay unas prioridades necesarias como puede ser el desahucio de la Cultural de Vilalonga, afrontar una temporada de verano que queremos que pase por una situación de normalidad. Después del verano queremos encauzar cosas fundamentales, como la seguridad jurídica en el urbanismo, que es uno de los servicios más deficientes y criticados en los últimos años.

-¿Cómo va lo de la Cultural?

-El expediente lo tengo aquí, me lo trajo hoy el secretario [por ayer], estamos trabajando para intentar evitar el desahucio.

gonzalo gonzalo pita alcalde de sanxenxo (SAL)

Un candidato de consenso que reivindica su independencia

Gonzalo Pita no es nuevo en política, pero tampoco es un veterano de los de toda la vida. Su vinculación activa en un partido comenzó hace cuatro años, cuando la escisión del PP local dio origen a Sanxenxo Agrupación Liberal (SAL). Los resultados electorales concedieron a la nueva formación dos concejales y Pita se estrenó en la corporación con el cargo de portavoz municipal. En aquel momento, su objetivo era que Catalina González no fuese alcaldesa, prefiriendo que lo hiciese María Deza.

Por estas vueltas que da la vida, el exsocialista e independiente de VIPS José Luis Rodríguez selló el pacto con el PP al que se resistió SAL y González fue regidora. Ya entonces Pita advirtió de que no es un PP alternativo: «Nuestros electores vienen no solo del PP, sino de un círculo más amplio». Esto lo decía el 25 de mayo del 2011 y lo pudo volver a repetir, con mayor razón, el pasado 24-M, cuando las segundas elecciones a las que concurrió le otorgaron cuatro concejales, el doble de los que tenía.

Pita desempeñó su cargo de portavoz municipal de los liberales los últimos cuatro años con el objetivo de ser una alternativa real a los populares. En los primeros tiempos pagó el precio de ser el recién llegado, pero aprendió rápido cómo funciona el Concello. Su relación con González y su equipo fue de respeto, aunque el primer pleno tras la imputación de la alcaldesa fue muy duro con ella, una severidad en el tono que no volvió a repetir.

Mientras los años pasaban, este hostelero y empresario del ramo de los seguros consiguió ganar más y más ascendencia entre sus vecinos, especialmente en Vilalonga y Noalla, donde SAL derrotó al PP el 24-M. Sostiene que le gusta trabajar en equipo y como ejemplo pone el alcanzar un acuerdo cuatripartito, con nueve personas como le gusta insistir. Ahora, ya como alcalde, se enfrenta a uno de los mayores retos de su vida, gobernar Sanxenxo.

SAL ha pasado de 2 a 4 ediles desde que se creó en el 2011 a la actualidad

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