Una criba del 7 % de las piezas del Museo forman la muestra de arqueología
17 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Desde que a comienzos de la década de los años cincuenta del siglo pasado el Museo presentase en el III Congreso Nacional de Arqueología la Carta Arqueológica de la provincia de Pontevedra los restos que atesora la institución no han dejado de medrar. De ese inventario elaborado casi en su totalidad por el entonces secretario de la institución, Alfredo García Alén, se ha pasado a un vasto fichero de datos de valor vital para la investigación arqueológica.
El fichero se fue incrementando con los hallazgos de los trabajos de campo que se hicieron desde el Museo en todos los períodos da antigüedad desde el Paleolítico. Todo ese material arqueológico está ahora en su mayor parte en los sótanos del Sexto Edificio del Museo. ¿Cómo elegir las piezas que acerquen a la población un período tan amplio de tiempo y al mismo tiempo sean la esencia de ese período histórico?
A ese reto se han enfrentado para diseñar la muestra Reencontra o teu pasado, que se exhibe en el Museo de Pontevedra. «Ni podemos contarlo todo ni debemos exponerlo todo, pues la función más importante de la museología es seleccionar y eso es lo que se ha hecho. Seleccionar las piezas más significativas de los fondos arqueológicos del Museo Provincial de Pontevedra, tanto por estética como por discurso». Y la selección no ha sido sencilla, porque sus diseñadores han calculado que el visitante no dedicará de media a las salas de arqueología más de treinta minutos. Con ese umbral, la selección de las piezas resultó crucial.
El número total de piezas que van en exposición supone apenas un 7 % del total del número de registros del Museo, unas 185 piezas. Y ahí están desde la enorme y robusta Pila de Mougás hasta pequeñas joyas de oro, pasando por ídolos de piedra o ánforas para el vino y otras piezas que demuestran que las Rías Baixas estaban conectadas con las principales rutas marítimas no solo Atlánticas, sino con aquellas que llegaban desde el Mediterráneo. Y también armamento que explica un pasado bélico: puñales de remaches y hachas planas, espadas con empuñadura de remaches, puntas de lanza, puñales... La selección está hecha, pero los fondos continuarán llegando con las excavaciones que están en marcha: 23 en los próximos años. Y todo un mundo todavía por explorar, advierten los expertos: el subacuático.