Las sombras del cierre del libre marisqueo

La Voz

AROUSA

La batea de control de Os Lombos despidió ayer la actividad por esta campaña.
La batea de control de Os Lombos despidió ayer la actividad por esta campaña. martina miser < / span>

Los bancos de libre marisqueo están, definitivamente, cerrados. Dos meses antes de lo previsto se ha clausurado una campaña desastrosa en Os Lombos, y que ha puesto al límite de su capacidad a las otras zonas en las que faenaba la flota. Por eso, cofradías y Xunta pactaron un cese de actividad «por causas de fuerza mayor» como el que se experimentó, por primera vez, hace dos años. Entonces, los trámites fueron farragosos, complicados, y hubo muchos productores que solicitaron el subsidio y se toparon, tras meses sin ingresos, con que no tenían derecho al mismo. Esta vez, los patrones mayores han querido hacer las cosas de otra forma. Sin embargo, el proceso parece que volverá a tener zonas de sombra y numerosas dudas.

La ley se escribe con trazo grueso. Y la norma que rige este paro subvencionado, también. Un mariscador de la cofradía de Cambados mostraba ayer su indignación porque durante los dos próximos meses no podrá ni trabajar, ni cobrar el subsidio. Se queda fuera de todo porque no cumple el requisito de estar dado de alta como autónomo doce meses consecutivos en la misma embarcación. «Levo dez anos traballando, sempre na mesma lancha, sacando catro meses». Dos de ellos, octubre y noviembre del año pasado. Entonces, este rañeiro se fue a Noia. «Pero as cousas alí estaban fatal», así que decidió retornar a Cambados. Lleva desde entonces trabajando en el libre marisqueo «porque cando abriron as concesións, no Nadal, non me deixaron ir a elas».

Así que él cacheó la ría y así fue haciendo unos «60 ou 70 euros por día». «É verdade que o recurso está mal, pero hai. Paréceme ben que pechen Os Lombos, pero deberían deixar o resto da ría aberto». Porque, al no hacerlo, habrá como él, dice, mucha gente que se quede fuera de juego, sin ingresar subsidio ni poder ganarse legalmente el pan. «Eu teño outra arte no pérmex, pero en dez anos nunca fun a ela». Así que tendría que invertir 5.000 euros en comprar las nasas que tiene autorizadas «e aprender o oficio. E un oficio no se aprende dun día para outro», dice con rabia.