Vestidos de rojo y blanco para invocar la Navidad

AROUSA

No tanto como los Reyes Magos, que ya se pasaron por Catoira la semana pasada, pero Papá Noel también madrugó ayer en Arousa. No quiso esperar a la Nochebuena y se dejó ver por varios puntos de la comarca. Por la mañana acudió a Cambados para reunirse con los niños de la guardería municipal, que lo esperaban con los ojos como platos y vestidos para la ocasión. Los más emularon al visitante y se vistieron de Papá Noel, pero también había angelitos, pastorcillos, muñecos de nieve y hasta de árbol de Navidad. La imaginación mandó ayer en la guardería, donde no faltaron regalitos y la fiesta para recibir las vacaciones.

Al otro lado del puente, en A Illa, Papá Noel llegó por la tarde y muy bien acompañado. Alrededor del Concello se reunieron un montón de niños y jóvenes vestidos de rojo y blanco y ataviados con complementos como gafas y cuernos de reno. A las cinco salían para recorrer las principales calles del pueblo escoltados por la policía local y un par de horas después todavía seguían al pie del cañón. No hubo el bullicio de otros años porque a la comitiva le faltó la música, pero lo que sí abundó fue el chocolate, que les esperaba a la vuelta del paseo, en el auditorio municipal.

Chocolate caliente también hubo ayer por la tarde en Cambados con motivo del festival de villancicos, y se agotaron las existencias. A las seis y cuarto arrancaba la fiesta con la actuación del coro Clave de Sol y la gente ataviada con gorros y otros adornos navideños. El personal aguantó durante casi dos horas en la Praza do Concello, y es que la tarde se prestaba. No llovió ni hacía demasiado frío, de manera que los elementos fueron más que propicios para empaparse del espíritu navideño. Y de paso, hacer las compras para afrontar las cenas y las comidas de estas fechas. La música volverá a este escenario el día 31 al mediodía con motivo de la fiesta infantil de despedida de fin de año, con la tradicional toma de Lacasitos, organizada por los comerciantes.