Nuestro mar inunda España, y no llega más allá porque no hay ni cantidad, ni logística para alcanzar el mercado asiático
21 dic 2014 . Actualizado a las 04:54 h.Gastrónomos, marineros y hasta científicos sostienen que el marisco de las Rías Baixas es diferente a todos los demás. De entre los buenos, el mejor. Protegidos por el apellido gallego, los bivalvos y crustáceos de nuestras aguas llegan a los mercados de toda España. «A maioría móvese todo a nivel nacional», explica Manuel Alfonso, presidente de la Asociación Galega de Comercializadores de Marisco (Agacomar). Y aunque no falta producto gallego en los mercados de casi todas las ciudades españolas, «algo de certo hai niso de que o mellor marisco galego se come en Madrid. En realidade cómese o mellor e o peor, porque é o mercado máis grande que temos».
Según los datos que aportan los comercializadores de este tipo de producto, en Navidad se concentra hasta un 30 % de su negocio anual. Para darse cuenta de la importancia de esta campaña basta echar un vistazo a las plazas de abastos y mirar las bancadas del pescado, repletas ahora de todo tipo de delicias marinas. La Navidad, también en la plaza, llega cada año antes. «Desde noviembre estamos vendiendo marisco para congelar», explica Rosi en la plaza de Vilagarcía. Y no crean que lo de la congelación es una moda gallega, no. «En el puente de la Constitución hay turistas que aprovechan para llevarse el marisco que van a poner en las fiestas», explican placeras de toda la comarca, desde Vilagarcía a O Grove. Son las mismas mujeres que a lo largo de los años han tejido toda una red de clientes y se dedican a enviar marisco a consumidores de toda la península, aunque quizás sean Madrid -de nuevo- y Castilla León los lugares de los que llegan más encargos. Aunque, en realidad, solo hay una comunidad autónoma que se resiste al marisco gallego: Extremadura. «Non sei cal é a razón, pero é un sitio de moi pouca venta», explica el presidente de Agacomar. A pesar de los extremeños, España es la primera consumidora de marisco de Europa. Tanto gusta, que la producción gallega no alcanza a surtir a todas las mesas. «O primeiro gran problema que temos á hora de abrir novos mercados é que non hai materia prima», explica Manuel Alfonso.
Es cierto que la producción de marisco gallego es la que es. Pero hay especies que podrían aspirar a saltar fronteras y abrir nuevos mercados. El problema está en la logística. «En Europa, el gran consumidor de marisco es España, y ahí ya estamos. El otro gran mercado para nuestro producto es Asia. Pero hasta allí es imposible llegar», explican depuradores que han intentado dar el salto a la exportación. Países como Francia ya han logrado poner una pica en Oriente, «pero es que ellos tienen unas comunicaciones que ya nos gustaría a nosotros». Quien habla es un empresario que acaba de enviar un pedido de marisco variado a Abu Dabi. Para ello ha tenido que hacer encaje de bolillos con las conexiones aéreas y una persona se ha tenido que dedicar en cuerpo y alma a controlar cada paso de la mercancía. «Eso no es un negocio, es un capricho, una anécdota. El negocio está en los mercados en los que hay muchos miles de consumidores, como en Hong Kong o Shanghái. Y hasta ahí es imposible llegar con el producto en condiciones». Dicho queda.