Las campañas solidarias crecen pero baja el número de donaciones

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

ADRIAN BAULDE

Cáritas sabe que no podrá superar las 14 toneladas de la Navidad del 2009

18 dic 2014 . Actualizado a las 04:54 h.

Cuando Arousa entró en crisis, dejó de mirarse el ombligo y empezó a mirar de frente, y fue entonces cuando descubrió que había muchos a su alrededor que lo estaban pasando mal, y arrancó la marea de la solidaridad, que no muere en todo el año, pero que asiste a la cresta de la ola en Navidad. Lo repiten muy agradecidas las oenegés en los últimos años; la situación es difícil y las necesidades son muchas, pero tampoco nunca tanta gente había vuelto a poner en práctica conceptos que ya parecían trasnochados, como la solidaridad, la caridad o la misericordia.

Y así nacieron campañas que ya son un clásico, como Caritarte o los conciertos navideños para recaudar fondos, sin olvidar a los colegios, que por estas fechas emprenden siempre campañas de recogida de alimentos y juguetes para que ninguna familia, y sobre todo ningún niño, pase necesidad alguna por Navidad. Y lo han logrado año tras año. En Cáritas Interparroquial de Arousa, la cresta de la ola se registró en el año 2009, cuando en vísperas de Navidad había en las despensas de la entidad catorce toneladas de alimentos.

«Sabemos que no vamos a conseguir tantos nunca más», reconocía ayer Francisco Fernández, director de la entidad en Arousa. Y no solo porque sea difícil superar el récord, sino porque la crisis no perdona a nadie y las familias dan lo que pueden. «Quien antes cogía en el súper dos paquetes de galletas ahora solo coge uno», reconoce. Eso no quiere decir que en Cáritas no estén satisfechos, todo lo contrario, porque lo que importa es que cada vez son más los particulares, entidades, colegios y empresas que se vuelcan con los más necesitados, a los que dan lo que pueden dar, que de eso se trata, de participar.

Que la marea no para de crecer lo constatan los hemerográficos de los periódicos, donde un día sí y otro también salen fotografiadas las mujeres de una asociación, los marineros que subastan el mejor centollo para los comedores sociales, los niños que recogen alimentos, los atletas que corren por una buena causa, los artistas que donan sus cuadros para Caritarte, los músicos que prestan sus voces y sus instrumentos para los conciertos solidarios... Hasta una veintena de actos que arrancaron el pasado mes de octubre con la Foliada Solidaria de A Baldosa y que todavía siguen con una nueva edición de Caritarte, por ponerle nombre al broche de oro. Y suma y sigue, porque todavía para mañana se espera la visita de Ramiro Carregal, de Frinsa, en Cruz Roja, entidad con la que colabora el empresario vilagarciano, que además es socio de Cáritas y patrón de Amigos de Galicia.

En total, varios miles de euros recaudados que harán más felices tanto a quienes los reciben como a quienes los donan, que de eso va la solidaridad.