La centolla se esconde cuando la Navidad está llamando a la puerta

Rosa Estévez
rosa estévez O GROVE / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

El viento del Norte ha reducido las capturas y ha disparado los precios

10 dic 2014 . Actualizado a las 04:54 h.

No corren buenos tiempos para la flota de la centolla cuando el viento del Norte azota la ría. El frío y las aguas quietas no le gustan nada a estos crustáceos, así que sus largas patas buscan refugio, se quedan quietas, e ignoran las redes lanzadas los mariñeiros de O Grove y Cambados. Así, agazapadas, llevan las centollas de la ría de Arousa las últimas semanas. Eso explica que, tras un inicio de campaña abundante en capturas, estas se hayan reducido drásticamente en diciembre.

Dejemos hablar a los números. En los primeros días de este mes se han subastado en las lonjas de la orilla sur de la ría de Arousa un total de 1.624 kilos de este producto -la mayoría de ellos, en el puerto de O Grove-. El año pasado, en el mismo período de tiempo, las cifras fueron muy superiores: 5.563 kilogramos del rico crustáceo se vendieron en Arousa sur.

Con tan poca centolla llegando a tierra y con la Navidad a la vuelta de la esquina, el precio del crustáceo se ha disparado. Así lo reconoce el patrón mayor de O Grove, Antonio Otero, quien indicaba ayer que las cotizaciones del rey del marisco llevan ya tiempo «por riba dos 30 euros». Y, de aquí a que pasen las fiestas, las cotizaciones «baixar non van baixar». Sería lógico pensar que, ante ese panorama, la sonrisa aflore en el rostro de quienes se dedican a la captura de la centolla. Pero no es así, todo lo contrario. «O prezo, se non hai produto que vender, non compensa», explicaba ayer el patrón mayor.

Por eso, en O Grove están pendientes del tiempo. «Para o xoves desta semana dan mar de fondo, e para o venres vento do Sur... A ver se ven unha revoltura», explicaba ayer el que también es el responsable de pesca del barco Chapeliño. Sin embargo, las previsiones meteorológicas auguran que ese cambio en los vientos dominantes va a durar poco. «Para a semana volven dar ventos do Norte e mar calmo, que é o que peor vai».

Entre que el clima no ayuda y que la campaña empezó con demasiadas capturas -a pesar del parón de las últimas semanas, en lo que va de campaña ya se han subastado en Arousa Sur 34.976 kilos de este marisco, frente a los 19.119 que se habían vendido en el mismo período del año pasado-, Antonio Otero no se atreve a garantizar que en vísperas de Navidad el crustáceo abunde en las lonjas, en las plazas, en las mesas. «Quen o sabe -decía ayer con la tradicional prudencia gallega-. Se cadra hai máis, se cadra hai menos».