«Estoy con vosotros, no con esos castristas bolivarianos»

a.g / s.g. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Un oficinista golpeó con su turismo a uno de los huelguistas en el único incidente reseñable del inicio del paro en Lantero

14 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Amenazaba tormenta, al menos según los pronósticos que manejaba la empresa, pero todo se quedó en lluvia menuda, con algún chubasco fuerte, eso sí. La primera jornada de huelga en Lantero no deparó incidentes importantes. El susto más grande se produjo alrededor de las once de la mañana, cuando uno de los oficinistas que pretendía entrar en la instalación golpeó con su vehículo a uno de los huelguistas. El joven fue trasladado al Hospital do Salnés, con heridas de carácter leve en un brazo.

Apenas una hora y media más tarde, el oficinista regaló uno de los momentos más surrealistas de la jornada. Enfundado en su chaleco verde, y con un papel en la mano, caminó decidido los trescientos metros de distancia entre las instalaciones de Lantero y la verja de la entrada que vigilan guardias de seguridad y perros rottweiler. «Vai ler un comunicado», apuntó alguno de los miembros del piquete. Lo que al principio parecía increíble sucedió. El hombre cruzó la valla y se plantó delante de varios de los miembros del comité de empresa, con el folio en alto. «Esto es mentira. Yo no atropellé a nadie. Ni siquiera puse denuncia por los daños del coche», gritaba. En sus manos, la noticia impresa de la página web de la edición de Arousa de La Voz de Galicia en la que se relataba el incidente.

Tras lanzar el folio al suelo, el hombre dejó una frase para el recuerdo. «No os dejéis manipular por los medios. Yo estoy con vosotros, no con esos castristas bolivarianos». Y tras el aserto, dio media vuelta y tomó el camino por el que había venido.

La plantilla se tomó el incidente con la misma calma que el resto de la jornada. Curados de espantos, una vez que los rottweiler ya disponen hasta de casetas en el césped de Lantero, parecen tener muy claro que cualquier incidente jugará en su contra. Asistieron atónitos a la entrada de un autobús en las instalaciones con las cortinas corridas para que no se viera nada de su interior. Vieron también cómo hasta dos coches flanqueaban el vehículo en el que viajaba uno de los directivos cuando abandonaba las instalaciones, con algún insulto -es verdad- de recuerdo. Y se dedicaron, básicamente, a controlar que los camiones que entraban y salían de las instalaciones no sacaran material de la fábrica.

Las formaciones políticas que constituyen la oposición municipal estuvieron al lado de los trabajadores de Lantero. Tania García y Lino Mouriño (PSOE) acudieron a las instalaciones por la mañana, al igual que Juan Fajardo y Ramón Bueno (EU). La diputada Montse Prado (BNG) también se puso a disposición de los trabajadores y anunció la intención de la formación nacionalista de llevar el asunto al Parlamento gallego, además de plantear su debate en el pleno de la corporación. De PP e Ivil, el comité sigue sin tener noticia.