La crisis económica también pasó factura a la denominación de origen del albariño. Los años en los que el consumo de vino en general caía drásticamente coincidieron con dos de las cosechas más abundantes de la historia de esta denominación. «Fue la tormenta perfecta, justo cuando más vino tienes para vender, es el peor año de consumo doméstico», resume Vázquez Gancedo. Por fortuna, la situación ha mejorado notablemente este año y las ventas van un 30 % por encima de las del anterior ejercicio. Es el momento de la recuperación, auguran en la denominación. De que viticultores y bodegueros recuperen lo que se han dejado atrás por la crisis.
La primera consecuencia de aquellas cosechas abundantes fue un drástico descenso en el precio de la uva. Y eso llevó a que, en algunos casos, se bajara el precio del vino. «As abundantes colleitas de 2010 e 2011, unidas á situación de crise económica e á baixada de vendas, xerou nerviosismo no sector e unha caída de prezos da uva e do viño», explica Zas. «Circunstancias coyunturales llevaron a que haya habido Rías Baixas por debajo de los precios de coste», explica Vázquez Gancedo. En su opinión, «tenemos que acostumbrarnos a que en alimentación haya vinos de precio bajo porque hoy en día hay bodegas que ajustan mucho los costes de producción», argumenta.
La campaña de este año está siendo muy distinta. «Ni nos fallan los proveedores habituales, ni viene nadie por la puerta a vendernos la uva», argumenta. Considera que este «es un año de estabilidad y recuperación en el que las dos partes han tenido el sentido común para pensar que no es el momento ni de apretar al viticultor, ni a la bodega», sostiene. Recuerda que hubo muchas bodegas en las que «el precio medio nunca fue de 70 céntimos» y considera que, por el bien del sector, «lo normal es que la uva recupere el precio porque eso da estabilidad». Una opinión que comparten también en Condes de Albarei. «Estamos experimentando certa recuperación no consumo e iso debe levar tamén a unha recuperación do prezo da uva e tamén do de venta do viño», añade Zas. Y es que de otras forma, «aquí non se fai negocio ningún».