El Concello de Vilagarcía tendrá que explicar en el juzgado cómo se custodian las multas

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Las investigaciones se centran en cuatro expedientes por alcoholemias positivas.
Las investigaciones se centran en cuatro expedientes por alcoholemias positivas. martina miser< / span>

Un delegado sindical de la policía declarará como testigo en la causa

06 nov 2020 . Actualizado a las 23:28 h.

Hace un mes, a lo largo del último pleno ordinario de la corporación de Vilagarcía, el alcalde, el popular Tomás Fole, reprochó a Esquerda Unida sus críticas hacia la organización de la Policía Local. En un momento de su intervención, el regidor sostuvo que la investigación judicial demostraría en breve que el episodio de la desaparición de multas, que en noviembre del año pasado condujo a la detención de dos agentes y a la imputación de otros dos por un supuesto delito de cohecho, responde únicamente a una «actuación particular», sin nada que ver con fallos en el sistema de custodia. Aunque sus palabras parecían apuntar a alguno de los funcionarios encausados, no abundó Fole en el asunto, de forma que la sesión discurrió por otros derroteros. El Juzgado de Instrucción Número 1, que lleva el caso, parece, sin embargo, dispuesto a indagar en la forma en la que se archivan, manejan y vigilan los documentos en las oficinas del cuerpo local.

Al menos así se desprende de la decisión de la jueza titular de la sala vilagarciana sobre el próximo paso de sus investigaciones, que consistirá en requerir a los responsables municipales, y en concreto a la jefatura de la Policía Local, que explique cómo se custodian las multas que están a su cuidado en las dependencias municipales de Ravella.

No será este el único paso que adopte el juzgado, puesto que uno de los delegados sindicales de la policía ha sido llamado a declarar, en calidad de testigo, por el mismo motivo: esclarecer la fórmula a la que se confía el cuidado de los documentos, algunos por pura lógica de enorme sensibilidad, en el interior de las instalaciones policiales.

Lo cierto es que, prácticamente desde el inicio de este complicado caso, la custodia de la documentación ha quedado en entredicho. Un informe que la jefa de la Policía Local firmaba en el 2007, a requerimiento del entonces alcalde, el socialista Javier Gago, reconocía que las carpetas informáticas de los agentes carecían de contraseñas. Es más, admitía que un sobre dirigido a la atención de la responsable del servicio habría sido violentado en su propio despacho. La presencia de dicho informe, al parecer, no consta actualmente en el Concello. Algo que por sí mismo indicaría que algo falla en Ravella en cuanto a la conservación de documentos oficiales.

Sea cono fuere, uno de los policías imputados ha declarado, textualmente, que «cualquiera» podía acceder incluso al área de taquillas y calabozos. Hay protocolos que, de hecho, han sido cambiados en los últimos meses.