Los retrasos irán a más en caso de lluvia, pues la calzada debe estar seca
06 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.No se hizo Roma en dos días, ni se asfaltará Rosalía de Castro tampoco. Las optimistas previsiones con las que arrancó la semana, que apuntaban a que la pavimentación de la avenida se ejecutaría entre el lunes y el martes, han dado paso a dos retrasos sucesivos, el último de los cuales fue comunicado ayer al Concello de Vilagarcía por Taboada y Ramos, la empresa que lleva a cabo las obras, al comprobar que le resultaba imposible concluirlas en tiempo y forma. Serán necesarias, afirma ahora la compañía, al menos dos jornadas más. Es decir, descontando sábado y domingo, los trabajos no estarán listos al menos hasta el martes, una semana después de lo que a Ravella se le había anunciado cuando las máquinas comenzaron a funcionar en Bamio.
El bipartito conservador que gobierna la ciudad no oculta su contrariedad ante este segundo retraso. Normal, puesto que, como señalan fuentes municipales, «haberá que manter durante máis días o corte parcial do tráfico nunha das principais arterias de comunicación da cidade». No obstante, Ravella considera que es preferible apelar a la paciencia de los ciudadanos -cada día circulan por la avenida un promedio de once mil vehículos- ante el grado de deterioro que presentaba la avenida y la necesidad de «garantir a perfecta execución da obra».
La empresa adjudicataria calculaba que anoche quedarían listos el fresado, la nivelación y la preparación del firme en el tramo comprendido en la rotonda de O Ramal y la plaza de la Constitución, permitiendo enlazar el pavimentado con el asfaltado realizado la semana pasada por el Ministerio de Fomento en la avenida Juan Carlos I. De acuerdo con su nueva programación, el lunes se dedicará a la aplicación de la capa de asfalto en uno de los carriles, para proceder, el martes, a la misma acción en el sentido inverso. El material a emplear es una emulsión asfáltica denominada slurry, «que aporta á calzada unha maior impermeabilidade, ademais de ser antideslizante». Para utilizarlo, explica Ravella, ha sido preciso nivelar previamente las zonas más hundidas o deterioradas. Ahora bien, de ninguna forma puede extenderse sobre una superficie húmeda, así que en caso de lluvia será necesario aguardar a que la calzada se seque. Tampoco podrán pintarse los pasos de peatones antes de que transcurran 15 días, puesto que «o material ten que compactar axeitadamente».
Nada de todo esto le parece normal a Esquerda Unida, que considera que la «nula capacidade de acción» del gobierno local conduce a que la Xunta «faga o que literalmente lle dá a gaña» y dilate los plazos «de forma inaceptable». La formación que lidera Juan Fajardo pide al PP que reconsidere su decisión de asumir la titularidad de la vía por entender que las obras son «un parche absolutamente insuficiente», ideado para el paso de La Vuelta a España. EU augura que, en caso contrario, los problemas retornarán con el invierno.
El pintado de las señalizaciones viarias tendrá que esperar al menos otros quince días
EU insta a Ravella a que no acepte la cesión de la vía y califica las obras de «parche»