Las bondades de convertirse en un nuevo hogar

enrique huetos VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

monica irago

La complicada coyuntura económica de la ciudadanía hace que muchas familias con hijos no puedan hacer frente a sus gastos y deben recurrir a la Xunta para seguir adelante. Según cada caso, el destino de estos menores puede ser un centro de menores o un hogar de acogida. Este segundo caso consiste en que una familia decida cuidar temporalmente a este niño o niña hasta que la biológica esté en una mejor situación.

La campaña

Cruz Roja, pretendiendo dar a conocer y fomentar este programa de acogida, se unió con Os Bolechas e iniciaron una gira por toda Galicia. Su última parada fue Vilagarcía, adonde llegó a parar el autobús tematizado con los personajes de Pepe Carreira frente al auditorio municipal. De esta manera han conseguido una simpática carta de presentación que consiguió que niños y adultos se pasaran por el lugar. Hasta aquí se desplazaron Teresa Álvarez Quicler, presidenta de Cruz Roja Pontevedra, y el presidente comarcal de O Salnés, Alfonso González, que remarcaron la importancia de este plan. «No hay nada más frágil que un niño de ocho años», señaló Álvarez. Junto a ellos se encontraba Nieves Rodríguez. Esta joven pontevedresa lleva dos años dentro del programa y se encontraba en la carpa instalada para la ocasión para resolver las dudas que pudieran surgir a aquellos que estuvieran interesados en unirse a esta iniciativa. «Nosotros hemos acogido a un niño de dos años, y el resto fueron bebés», comentaba sobre su experiencia como madre de acogida. Y añadió: «Una vez que empiezas, no paras».

Familias inscritas

La parada en Vilagarcía viene sobre todo para potenciar la presencia de este programa en O Salnés, ya que el número de familias apuntadas no llega a la veintena. Según los datos facilitados por Cruz Roja, en Pontevedra existen 35 menores acogidos, uno de los cuales se encuentra en Vilanova, y hay 76 familias suscritas al programa. «Necesitamos un banco amplio y diversificado, no todo el mundo puede acoger al mismo tipo de niño o niños debido a su situación», afirmó Conchi Fernández, técnica del equipo de acogimiento, a los medios de comunicación. Fernández también se refirió a las bolsas de ayuda que reciben las familias acogedoras y que varía según la edad del menor. Es solo una pequeña ayuda aunque no es dinero lo que más necesitan sino un lugar donde sentirse cómodos y queridos.