La gaviota se enreda en Carril

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Las andanadas de la Consellería do Mar contra la cofradía carrilexa pueden costarle un disgusto electoral al PP de Fole

13 jul 2014 . Actualizado a las 06:54 h.

Existen al menos dos tipos de alcaldes. A uno de ellos no le importa enfrentarse con los dictámenes de su propio partido si considera que los intereses de sus vecinos van por otro lado y el riesgo lo merece. El regidor de Vilanova, Gonzalo Durán, podría ser un buen ejemplo. El otro trata de reconciliar posturas, si es preciso a través de barrocas argumentaciones, por muy distintas que estas sean, tratando de evitar siempre la confrontación con las siglas bajo las que se presenta. Este podría ser el caso de Tomás Fole en Vilagarcía. Para no complicar innecesariamente la comparación, obsérvese que ambos pertenecen a la misma organización política, el Partido Popular.

La segunda postura se antoja, digamos, muy marianista. Busca la equidistancia, evitando los posicionamientos comprometidos que puedan suponer un lastre, a la espera de que el devenir natural de los acontecimientos vaya poniendo cada cosa en su sitio. Sucede que el evanescente y en ocasiones brillante estilo del presidente del Gobierno acaba encontrándose siempre, en las distancias cortas de la gestión municipal, con un muro que resulta imposible salvar: la presencia directa y en persona de los administrados cuyos intereses gestiona el alcalde en cuestión.

El actual mandato, trufado de arreones y rectificaciones sobre la marcha, ofrece abundantes ejemplos acerca de este límite, tan incómodo como insoslayable para el gobernante. Uno puede pretender que la realidad no le arruine un buen proyecto, pero los vecinos son tozudos y si algo no les gusta es difícil que lo dejen pasar sin hacer ruido.

Sin dar ni quitar razones, lo que la Consellería do Mar está gestando en Carril bien puede costarle a Fole un disgusto dentro de unos meses, cuando se someta a la reválida de las urnas. Que el departamento de Rosa Quintana, su compañera de partido, haya remitido la documentación electoral de la cofradía a la Fiscalía, en busca de responsabilidades penales, suena a advertencia para la candidatura, muy crítica, que se llevó de calle las elecciones internas hace dos semanas. Y si el clima continúa enrareciéndose a este ritmo, pedir el voto para la gaviota en mayo del año que viene puede resultar complicado en tierras carrilexas.

Aunque desde los tiempos de Rivera ha sido terreno fértil, el PP sabe lo que es perder en las mesas del norte. El socialista Javier Gago acabó por imponerse allí. Si bien por un estrecho margen (siete votos) y tras mucho esfuerzo Fole logró invertir la tendencia y ganar a Enrique León en el 2007 para abrir una brecha de veinte puntos con el PSOE cuatro años después. Aquello le hizo alcalde. Pero con las andanadas de Mar, en caso de que los demás den con buenos espadas en Carril, tal vez no sea fácil repetirlo.

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