Pros y contras del virtual candidato

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Alberto Varela, a la derecha, está firmemente convencido del paso que está a puto de dar.
Alberto Varela, a la derecha, está firmemente convencido del paso que está a puto de dar. martina miser< / span>

El apoyo oficialista otorga a Varela todas las papeletas para liderar la lista del PSOE

08 jun 2014 . Actualizado a las 06:58 h.

Quien conozca el funcionamiento del PSOE de Vilagarcía sabrá que, estando claras las preferencias del sector oficialista por él, Alberto Varela tiene todas las papeletas para convertirse en el candidato con el que los socialistas tratarán de recuperar la alcaldía. Son los militantes quienes tienen la última palabra y son ellos quienes, con su voto, decidirán el nombre de quien asuma semejante reto. Pero hace ya bastante tiempo que la correlación de fuerzas dentro de la agrupación se inclina del lado de la corriente mayoritaria. Así ha sucedido sin excepción en las últimas ocasiones en las que ambas sensibilidades se han medido. Y, si bien es cierto que el debate interno continúa abierto, nada indica que, salvo un golpe de mano inesperado o la presentación de un aspirante alternativo capaz de romper esta dinámica, los equilibrios vayan a mudar en septiembre, momento en el que el puño y la rosa dirimirá sus primarias.

Aclaremos algunas cuestiones, antes de internarnos en los pros y los contras que rodean a la virtual designación de Varela. Es licenciado en Derecho y presta sus servicios en el área municipal de Urbanismo, sí, pero no es funcionario. Así que, desde el punto de vista personal, su incursión en primera línea de la política local constituye una fuerte apuesta. En este sentido, y por si alguien alberga dudas al respecto, el abogado vilagarciano está firmemente convencido del paso que está a punto de dar.

La construcción del consenso

De puertas adentro, su designación solucionaría parte de un problema. Mantiene una excelente relación con el histórico regidor socialista de la ciudad, Javier Gago, principal referente del sector crítico. A diferencia de la portavoz municipal, Tania García, cuestionada abiertamente por la corriente minoritaria, Varela sería un candidato al que sus miembros sí podrían respaldar. Pero entre la mera ausencia de asperezas y el consenso amplio y real media un abismo. Los consensos hay que construirlos, y esta es, precisamente, la tarea que ahora corresponde a la ejecutiva del puño y la rosa para arropar convenientemente al candidato en ciernes, situar tras él al conjunto del partido y poner a funcionar todos sus recursos.

No hay otros caminos. Varela tiene formación y experiencia directa de la Administración local. Conoce bien, en definitiva, el Concello, en el que al fin y al cabo trabaja. Posee también el pedigrí ideológico necesario y el respaldo de todo un referente socialista como Pérez Callón. Su grado de conocimiento puede potenciarse. Con eso y con todo, la pregunta es obvia: ¿está verde Alberto Varela para un empeño de este calibre? Si resulta elegido en las primarias, el tiempo irá dando respuestas, pero al tiempo hay que echarle una mano. La falta de rodaje en estas lides requiere respaldo y asesoramiento. Aunque no ocupe el número uno y sea pronto para hablar de listas, parece lógico que tanto García, la voz del PSOE en el pleno durante estos tres años, como piezas importantes en el engranaje socialista sumen su suerte a la del aspirante. Porque fiarlo todo a los fallos del PP sería una temeridad política, injusta para el nuevo candidato, y por la zurda viene fuerte la competencia.